Pedro de la Hermosa volvió a dejar constancia de su proyección al convertirse en el gran triunfador de la novillada celebrada este sábado en Linares. El alumno de la Escuela Taurina de Guadalajara cortó dos orejas, con una fuerte petición de rabo, tras una actuación de entrega absoluta frente a un novillo de Martín Lorca, serio, fuerte y con mucho volumen.
La faena tuvo un desarrollo claramente ascendente. Tras unos primeros compases de acoplamiento, el joven novillero fue encontrando la distancia y el sitio hasta terminar imponiendo su concepto y su firmeza. Desde el inicio dejó clara su intención al recibir al novillo de rodillas en los medios, un gesto de valor que encendió los tendidos.
Con el paso de la faena, Pedro de la Hermosa fue creciendo en intensidad y profundidad, demostrando serenidad, entrega y una gran capacidad para resolver las dificultades que planteó un astado exigente. El público respondió con fuerza a una labor que fue ganando emoción conforme avanzaba la lidia.
El epílogo llegó con unas ajustadas manoletinas de rodillas, antes de dejar un rotundo espadazoque provocó la petición unánime de los máximos trofeos. Finalmente, la presidencia concedió dos orejas, mientras una intensa petición de rabo reconocía una de las actuaciones más destacadas del festejo.
Con este triunfo, Pedro de la Hermosa reafirma su excelente momento y continúa consolidándose como una de las jóvenes promesas del escalafón, llevando además el nombre de la Escuela Taurina de Guadalajara a lo más alto en una tarde de gran importancia en Linares.









