La afición respondió en Zaragoza a la segunda cita del Curso de Aficionados 2026 organizado por la Escuela Taurina Mar de Nubes. Bajo el sugerente título “Lo Que el Ojo No Ve”, la sesión se adentró en el trabajo —muchas veces silencioso— del equipo presidencial de la Plaza de Toros de La Misericordia.

El acto, celebrado en el Hotel de Entidades, congregó a alumnos, aficionados y miembros de equipos gubernativos de Aragón, en una jornada de marcado carácter didáctico que permitió asomarse a los entresijos organizativos de un festejo taurino.
Tomaron la palabra Jorge Moreno, presidente del coso zaragozano; Raúl Olivares, delegado de la plaza; y José Luis Blasco, veterinario y pionero en la aplicación de la cámara termográfica para la verificación del afeitado de pitones.
Moreno destacó la responsabilidad y la presión que implica presidir un festejo en una plaza de la categoría de Zaragoza, subrayando además el carácter altruista de una labor que exige máxima atención antes, durante y después del espectáculo. A lo largo de la charla se desgranaron las funciones del equipo gubernativo: desde el embarque y desembarque de las reses hasta el enlotado matinal, pasando por las decisiones que marcan el desarrollo de la corrida.
Conducido por Diego Martínez, jefe de estudios de la Escuela, el encuentro estuvo salpicado de anécdotas y experiencias acumuladas durante años de trabajo en los ruedos, lo que despertó un vivo interés entre los asistentes, entre los que se encontraban representantes de presidencias y equipos gubernativos de las tres provincias aragonesas.
Dada la amplitud de los contenidos, la organización anunció una segunda parte que se celebrará el próximo 11 de marzo a las 19:30 horas, donde se abordará con mayor detalle la actuación del equipo presidencial durante el festejo y en el post festejo.
Con iniciativas como esta, la Escuela Taurina Mar de Nubes refuerza su compromiso con una formación completa del aficionado, poniendo el foco en esos aspectos menos visibles que resultan esenciales para la seriedad y el rigor de la tauromaquia, con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Zaragoza.









