Por Rodrigo Cosser
Joaquín Galdós fue el gran protagonista de la penúltima corrida de la Feria del Señor de los Milagros de Lima. El diestro peruano consiguió abrir la Puerta Grande de Acho después de cortar las dos orejas al cuarto toro de la tarde, de La Ventana del Puerto, en una actuación que encontró una extraordinaria respuesta en los tendidos. La histórica plaza limeña registró un lleno absoluto, con el cartel de «No hay billetes» colgado para una corrida en la que también hicieron el paseíllo José María Manzanares, Alejandro Talavante y Roca Rey.
El momento más importante del festejo llegó con el cuarto toro. Galdós se fue a recibirlo a la puerta de chiqueros y continuó su saludo con verónicas de buen gusto y temple. Ya con la muleta, construyó una faena de creciente intensidad, comenzando por bajo y aprovechando las posibilidades de un animal que permitió al peruano expresar su concepto del toreo.
Los pasajes más destacados llegaron con la mano izquierda, citando desde la distancia y enlazando naturales de gran profundidad. La conexión con el público fue aumentando conforme avanzaba la faena, que encontró uno de sus momentos más vibrantes en un circular invertido de rodillas. El torero cerró su actuación con muletazos por bajo y una estocada de efecto inmediato. La presidencia concedió las dos orejas y el toro fue ovacionado en el arrastre.
Galdós volvió a apostar fuerte en el octavo, Graduado, de Torrealta, al que también recibió a portagayola. Tras brindar la faena al empresario de Acho, Tito Fernández, trató de someter las complicaciones de un toro que no terminó de entregarse y que presentó una embestida incómoda. El peruano buscó soluciones, concedió distancia al animal y acabó metiéndose en terrenos de cercanías. La faena concluyó con media estocada y un golpe de descabello, siendo silenciada su labor.
Alejandro Talavante regresaba a los ruedos después del percance sufrido el pasado 4 de octubre en Sevilla y dejó una actuación de notable contenido artístico. Ante su primero, el extremeño mostró su inspiración desde el recibo capotero, con verónicas de calidad, y posteriormente desarrolló una faena de muleta con momentos especialmente destacados al natural. La falta de acierto con los aceros impidió que su actuación tuviera recompensa en forma de trofeos, siendo despedido con una ovación.
También estuvo a buen nivel frente al sexto, Inspector, de La Ventana del Puerto. Talavante supo administrar las dificultades de un toro de embestidas irregulares, al que fue entendiendo hasta conseguir series de mayor continuidad. La faena ganó intensidad por ambos pitones y terminó con unas ajustadas manoletinas que despertaron el entusiasmo del público. Sin embargo, el uso del descabello volvió a dejar el premio en una ovación.
Roca Rey encontró pocas facilidades en sus dos oponentes, aunque mantuvo una actitud de máxima entrega. Su primero, Abrileño, de La Ventana del Puerto, mostró desde el inicio una marcada tendencia a buscar las tablas. El peruano destacó con un quite por saltilleras y, posteriormente, intentó construir la faena en los terrenos donde el toro aceptaba la pelea. Consiguió algunos muletazos de mérito por el pitón derecho, pero la falta de colaboración del animal limitó el resultado. Cerró con una buena estocada y escuchó una ovación.
En el séptimo, Roca Rey volvió a despertar la expectación con un recibo de capote en el que combinó chicuelinas, tafalleras y una larga. El brindis a Joaquín Galdós dejó una de las imágenes más significativas de la corrida, con los dos toreros peruanos compartiendo protagonismo en Acho. Después de un comienzo por estatuarios, el diestro impuso su mando ante un toro que terminó refugiándose en tablas. Roca Rey insistió en esos terrenos, exponiendo y buscando el triunfo hasta el final, pero los fallos con la espada y el descabello dejaron su actuación en palmas.
Por su parte, José María Manzanares tuvo que enfrentarse a un lote de comportamiento desigual. El primero, de Torrealta, acusó falta de fuerza y recorrido, lo que impidió que la faena del alicantino alcanzara continuidad. Tras algunos muletazos estimables sobre la mano derecha, el toro terminó muy parado y la labor concluyó en silencio.
Más opciones encontró Manzanares en el quinto, con el que dejó verónicas de calidad y una faena que fue ganando consistencia, especialmente por el pitón derecho. El alicantino consiguió muletazos largos y ligados, aunque tuvo que corregir las dificultades de un animal de embestida irregular. Los problemas con la espada y, posteriormente, con la puntilla y el descabello, impidieron que su actuación obtuviera reconocimiento. Escuchó un aviso y fue silenciado.
La tarde terminó con Joaquín Galdós saliendo a hombros por la Puerta Grande de Acho, en una corrida marcada por el lleno absoluto y por el triunfo del torero limeño ante su afición.
Ficha del festejo
Plaza de toros de Acho. Lima (Perú). Sábado, 31 de octubre de 2026. Penúltima corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Lleno de «No hay billetes».
Toros de Torrealta (1.º, 2.º y 8.º), Puerto de San Lorenzo (5.º) y La Ventana del Puerto (3.º, 4.º, 6.º y 7.º). De presentación y juego desiguales. Destacó el cuarto, de La Ventana del Puerto, ovacionado en el arrastre.
- José María Manzanares: silencio y silencio tras aviso.
- Alejandro Talavante: ovación y ovación.
- Roca Rey: ovación y palmas.
- Joaquín Galdós: dos orejas y silencio.
Incidencias: Antes del comienzo del festejo se guardó un minuto de silencio en memoria de Antonio Vázquez, fallecido en el accidente ferroviario de Urda (Toledo).









