Por Daniel Cosser
La plaza de toros de Acho vivió un cierre de feria de máxima expectación con Roca Rey y Sebastián Castella como grandes protagonistas. El coso limeño volvió a colgar el cartel de «No hay billetes» para presenciar un mano a mano que terminó con ambos matadores saliendo a hombros. El peruano cortó cuatro orejas, mientras que el francés consiguió dos trofeos ante una corrida de Núñez del Cuvillo de comportamiento desigual.
Roca Rey volvió a demostrar su enorme capacidad para conectar con los tendidos de su tierra, firmando una tarde de entrega, firmeza y ambición. Su actuación más rotunda llegó frente al cuarto toro, al que consiguió cortar las dos orejas después de una faena que fue creciendo en intensidad.
El animal no ofreció demasiadas posibilidades con el capote, pero el peruano encontró pronto el camino con la muleta. Comenzó con estatuarios y ajustados pases cambiados por la espalda, para después someter las embestidas por bajo y dejar naturales de buen trazo. Cuando el toro comenzó a buscar las tablas, Roca Rey acortó las distancias y se metió en sus terrenos, protagonizando un final de máxima exposición que puso en pie a los aficionados. Una contundente estocada desató la petición unánime de las dos orejas.
Antes, en el segundo de la tarde, el limeño ya había conseguido su primer trofeo. Destacó con un quite por chicuelinas y tafalleras, mientras que Viruta y Ronald Sánchez sobresalieron en banderillas. Con la muleta, Roca Rey consiguió sujetar las embestidas del toro y construir una faena de firmeza, con series ligadas por ambos pitones y naturales de largo recorrido. Cerró su labor con unas ajustadas bernadinas y, tras un pinchazo y una estocada, paseó una oreja.
El sexto fue recibido por Roca Rey a portagayola, en otra muestra de su disposición. Después de brindar la faena a su padre, comenzó por alto y fue encontrando soluciones a las dificultades de un toro de embestida incierta. El peruano aguantó las complicaciones del animal y consiguió imponer su mando en una labor de gran exigencia. Cuando el astado perdió intensidad, volvió a apostar por las cercanías, dejando momentos de emoción antes de cobrar una buena estocada. Cortó una oreja, con petición de la segunda, y completó así su balance de cuatro trofeos.
Sebastián Castella también dejó su sello en la tarde limeña, mostrando oficio, temple y capacidad para aprovechar las posibilidades de sus oponentes.
El francés abrió plaza con un buen recibo a la verónica y desarrolló posteriormente una faena de notable contenido ante un toro noble y manejable de Núñez del Cuvillo. Comenzó en terrenos muy reducidos, con estatuarios y pases cambiados por la espalda, antes de construir series de muletazos templados sobre la mano derecha. El público respondió a una actuación que fue ganando profundidad y que terminó con una estocada desprendida de rápido efecto. Paseó una oreja, aunque hubo petición de la segunda.
Menos opciones encontró Castella en el tercero, un ejemplar que acusó su falta de fuerzas después del tercio de varas. El toro fue perdiendo recorrido y terminó soltando la cara al final de los muletazos, dificultando la continuidad de las series. El diestro francés insistió en buscar el lucimiento, pero las condiciones del animal impidieron que la faena alcanzara mayor dimensión. Su labor fue silenciada.
La segunda oreja de Castella llegó frente al quinto, con el que volvió a demostrar su capacidad para desarrollar una faena de largo recorrido. Tras un recibo capotero solvente y un quite por chicuelinas, inició la labor de muleta en los medios, pasándose al toro muy cerca con pases cambiados por la espalda.
El francés aprovechó la calidad del animal para ligar muletazos con ambas manos, aunque los mejores momentos llegaron sobre el pitón derecho, con series de buen trazo y circulares que encontraron respuesta en los tendidos. Un pinchazo previo a una estocada de efecto inmediato dejó el premio en una oreja.
La salida a hombros de Roca Rey y Sebastián Castella puso el broche a la Feria del Señor de los Milagros 2026, en una tarde de lleno absoluto que volvió a evidenciar la expectación que despierta la tauromaquia en la histórica plaza de Acho.
Ficha del festejo
Plaza de toros de Acho. Lima (Perú). Domingo, 1 de noviembre de 2026. Última corrida de la Feria del Señor de los Milagros. Lleno de «No hay billetes».
Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados en líneas generales y de juego variado.
- Sebastián Castella: oreja con petición de la segunda, silencio y oreja.
- Roca Rey: oreja, dos orejas y oreja con petición de la segunda.
Ambos matadores salieron a hombros.









