Tristán Barroso y Carlos Zúñiga padre han puesto punto final a su relación de apoderamiento después de cuatro temporadas de vinculación profesional.
La decisión se ha tomado este domingo tras una reunión mantenida entre ambas partes, en la que acordaron de mutuo acuerdo no continuar juntos al frente de la carrera del diestro francés.
De esta forma, Zúñiga deja de dirigir la trayectoria profesional de Barroso después de cuatro años en los que ambos han compartido una etapa importante en la carrera del torero. La ruptura se produce en buenos términos, con ambas partes agradeciéndose el camino recorrido y deseándose suerte de cara a sus respectivos futuros profesionales.
Barroso queda así libre de apoderamiento y deberá definir ahora quién estará al frente de su carrera en la próxima temporada. El torero francés afronta una nueva etapa en la que tendrá que elegir al profesional que tome el relevo de Carlos Zúñiga.
Con esta decisión se cierra una relación que se ha prolongado durante cuatro temporadas y que deja a Tristán Barroso ante un nuevo escenario profesional de cara al futuro.










