Tomás González tuvo que acudir al hospital en la noche del domingo tras torear en Arnedo, después de resentirse de la grave cornada en el recto que sufrió días atrás en Arganda de Rey.
El novillero de Alcorisa había reaparecido en Algemesí apenas seis días después de recibir el alta hospitalaria y, posteriormente, volvió a hacer el paseíllo en Arnedo, donde tuvo que actuar infiltrado para poder afrontar el compromiso sin dolores.
Sin embargo, durante su actuación del domingo en el Arnedo Arena, los problemas físicos volvieron a aparecer. Tomás González sufrió fuertes dolores que, pese a todo, consiguió aguantar hasta la conclusión de la novillada antes de pasar por la enfermería del propio coso riojano.
Tras ser atendido inicialmente en la plaza, el novillero tuvo que desplazarse posteriormente hasta un centro hospitalario para someterse a una nueva valoración médica.
Desde entonces, Tomás González permanece en tratamiento y reposo, con la intención de recuperarse de cara al que está previsto que sea su último compromiso de la temporada.
El objetivo del novillero es poder llegar en condiciones al 12 de octubre en Calanda, una cita especialmente señalada para el torero turolense y que pondría el cierre a una temporada marcada por la exigencia y, especialmente, por el grave percance sufrido en Arganda de Rey.
Ahora, la prioridad pasa por la recuperación y por respetar los plazos necesarios antes de volver a vestirse de luces.









