Casi cuatro décadas volcado en el universo taurino avalan la trayectoria del salmantino Jesús Benito, que este fin de semana recibió un emotivo reconocimiento en Tamames por su amplia carrera como novillero, subalterno y apoderado.
Benito dio sus primeros pasos en la tauromaquia con tan solo 12 años, formándose primero en la escuela de La Capea, en el barrio de Chamberí, y más tarde en la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Salamanca. Durante sus cinco años como novillero llegó a sumar más de sesenta actuaciones.
En 1991 decidió tomar el camino de los banderilleros, profesión en la que permaneció un cuarto de siglo y en la que llegó a participar en más de 1.800 festejos. Tras retirarse de los ruedos, inició una exitosa etapa como apoderado, siendo figura clave en la carrera de Juan del Álamo, a quien acompañó durante una década. Más adelante también dirigió profesionalmente a Thomás Joubert y Alejandro Marcos.
En la actualidad, Jesús Benito continúa plenamente vinculado al sector taurino: es responsable en Europa de la empresa gestora de la Plaza de Acho (Lima) y director artístico de Ismael Martín.
Un homenaje, en definitiva, a una vida entera dedicada al toro.










