La tercera jornada de la Vid de Oro de Arganda del Rey tuvo un denominador común: la desigualdad. La novillada de Valdefresno, seria en líneas generales pero muy dispar en comportamiento, dejó algunos ejemplares con posibilidades y otros que condicionaron por completo las actuaciones de la terna.
Entre los tres novilleros, El Mene fue quien consiguió sacar mayor partido de lo que tuvo delante. El zaragozano encontró en el quinto un animal con calidad y, después de una faena de notable personalidad, terminó paseando la única oreja de la tarde.
Capdevila se queda sin premio
Gonzalo Capdevila se encontró de salida con un primer novillo muy venido a menos. El animal mostró desde el principio problemas de fuerza, perdió las manos en varias ocasiones y llegó a echarse durante la faena de muleta. Capdevila intentó darle sitio y tiempo, pero las condiciones del animal hicieron imposible que el trasteo tomara vuelo. Tras abreviar, se atascó con la espada y escuchó silencio.
El cuarto ofreció un panorama diferente. ‘Yegüesero’, aunque justo de fuerzas y de presentación para la plaza, tuvo virtudes durante buena parte de la faena. Capdevila lo recibió con buenas verónicas y comenzó la faena de rodillas en los medios, calentando el ambiente.
El novillo tuvo mejor condición por el pitón izquierdo, donde llegó a desbordar en algunos momentos al novillero. Capdevila consiguió ligar varias tandas, aunque le faltó terminar de imponer su mando sobre un animal que fue ganando terreno y protagonismo. Unas bernardinas pusieron el punto final antes de la estocada. Silencio.
El Mene encuentra el premio en el quinto
La primera parte de la tarde no permitió a El Mene mostrar todo su concepto. El segundo, de comportamiento defensivo y con tendencia a cabecear, estuvo condicionado además por el viento. El zaragozano trató de buscarle las vueltas, pero el novillo nunca terminó de entregarse y la faena fue perdiendo fuerza.
Todo cambió con el quinto.
‘Joyero’, negro burraco y de buenas hechuras, tuvo otra condición. El Mene comenzó la faena con mucha intención, combinando pases por bajo y naturales de gran expresión. El novillo humilló y el zaragozano supo aprovechar esa virtud, especialmente por el pitón izquierdo.
La faena tuvo momentos de mucha personalidad. Naturales lentos, ligados y con los pies asentados, alternados con tandas por la derecha en las que consiguió llevar al animal hasta el final de los muletazos. El novillo terminó perdiendo fuelle, pero dejó lo suficiente para que El Mene mantuviera la intensidad hasta el final.
Unas manoletinas precedieron a un estoconazo en todo lo alto, de esos que hacen que la faena termine arriba. La presidencia concedió una oreja, premio que pudo incluso haber sido mayor atendiendo al conjunto de la labor.
Una tarde cuesta arriba para Morilla
Martín Morilla tuvo que afrontar dos animales de muy distinta condición, aunque ninguno le permitió desarrollar su tauromaquia.
El tercero, ‘Lámpara’, salió protestado de salida y pronto mostró querencia y falta de entrega. Durante la lidia protagonizó además un momento de peligro al arrancarse contra las tablas y llegar a meter el pitón por la zona de las talanqueras, provocando la alarma en los tendidos.
Morilla intentó recomponer la situación y alargar la faena, pero el novillo terminó imponiendo sus condiciones. Tras probarlo por ambos pitones, optó por abreviar. La espada tampoco ayudó y, después de varios intentos, escuchó silencio tras dos avisos.
El sexto fue todavía más exigente. ‘Madrileño’, serio y con mayor presencia, llegó a la muleta muy orientado y con pocas concesiones. Morilla apenas pudo encontrar un terreno donde desarrollar la faena con garantías y decidió abreviar rápidamente para irse a por la espada.
El fallo con los aceros prolongó el desenlace y terminó escuchando pitos tras aviso.
El quinto salva una tarde desigual
Arganda volvió a poner el listón alto con una plaza llena y un ambiente de máxima exigencia. Valdefresno presentó una novillada desigual, con animales que ofrecieron argumentos suficientes para que la terna pudiera expresarse y otros que hicieron imposible cualquier intento de faena.
En ese escenario, El Mene supo encontrar la llave del triunfo en el quinto y dejó la actuación de mayor contenido de la tarde. Una oreja y, sobre todo, la sensación de que su concepto tiene personalidad propia cuando encuentra delante un animal que le permite expresarlo.
FICHA DEL FESTEJO
Arganda del Rey (Madrid), 9 de septiembre de 2026. Tercera de la Vid de Oro 2026. Plaza llena. Novillos de Valdefresno, de presentación y comportamiento desigual.
Gonzalo Capdevila: silencio y silencio.
El Mene: silencio y oreja.
Martín Morilla: silencio tras dos avisos y pitos tras aviso.










