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illaseca de la Sagra volvió a convertirse en epicentro del toreo de promoción con la tercera clasificatoria del Alfarero de Plata 2026, una tarde de media entrada en la que se lidiaron erales de Víctor Huertas y Toros de Castilla, en una cita marcada por la exigencia del conjunto y la alternancia de momentos de interés con otros de menor continuidad, en una plaza donde cada detalle adquiere valor competitivo.
Pedro de la Hermosa abrió plaza en Villaseca de la Sagra con una actuación de gran entrega y disposición, destacando desde el inicio al irse a portagayola con decisión. En el capote mostró verónicas de buen trazo ante un novillo exigente, siempre tratando de imponer temple y orden. Con la muleta mantuvo una actitud firme y resolutiva, sacando lo poco que ofrecía el animal con oficio y voluntad. Su labor fue reconocida por el público, que valoró su esfuerzo y entrega con una fuerte ovación desde el tercio.Le siguió Manuel León, que dejó una de las mejores cartas de presentación de la tarde en los primeros tercios, especialmente con un recibo capotero templado y de buen gusto, aunque con la muleta, pese a los detalles de toreo estimable y su buena actitud, no terminó de redondear su obra, siendo ovacionado tras petición.
En tercer lugar actuó Javier Torres “Bombita”, que firmó uno de los tramos más lucidos del festejo, destacando desde el capote por temple y buen aire, y especialmente en una faena de muleta con pasajes de calidad por el pitón derecho, donde logró muletazos de buen trazo que conectaron con los tendidos, paseando finalmente una vuelta al ruedo tras una estocada efectiva pese a la petición no atendida de oreja. A continuación, Israel Guirao sostuvo el nivel más alto de rotundidad del festejo, mostrando firmeza y capacidad para aprovechar las embestidas de su novillo, al que exprimió con criterio y entrega, culminando su actuación con un espadazo arriba que le valió la única oreja de la tarde.
Ya en quinto lugar, José A. Chavarri se encontró con un novillo de transmisión incierta y comportamiento exigente, con el que tuvo que sobreponerse incluso a dos volteretas, sin terminar de encontrar el acople necesario en una labor de esfuerzo más que de lucimiento, cerrando su actuación con silencio tras aviso. Cerró la función Fernando Donoso, que mostró solvencia en la brega y voluntad con la muleta, dejando algunos pasajes de buen concepto pero sin continuidad ni ligazón suficiente para romper la faena, que terminó enfriándose pese a ciertos momentos por el pitón izquierdo, sumando finalmente silencio tras dos avisos.
En conjunto, una tarde de promoción con destellos aislados, donde destacó la capacidad resolutiva de Israel Guirao y los detalles de calidad de Bombita, en un festejo condicionado por la desigual condición de los erales y la necesidad constante de exposición de los aspirantes.










