Tomás González regresa el próximo 1 de mayo a la plaza de toros de Horche, un escenario marcado en su trayectoria desde su debut con picadores el 11 de mayo de 2024. Aquella tarde, frente a novillos de Guadalmena, firmó una actuación solvente, reconocida por el público con ovación y ovación.
Casi un año después, el novillero vuelve al coso alcarreño con una idea más definida y con el objetivo de refrendar su progresión. “Horche es una plaza especial para mí, porque ahí empezó una etapa muy importante, y ahora quiero que se vea la evolución que he tenido”, explica.
En este tiempo, González ha centrado su preparación en asentar un concepto basado en la pureza y el clasicismo. “Estoy buscando un toreo cada vez más puro, más asentado en el sitio y con base clásica, que es lo que realmente me llena”, afirma. Una línea que pretende consolidar en cada comparecencia dentro del escalafón novilleril.
El trabajo constante ha tenido reflejo también en compromisos recientes, como su paso por la Feria del Pilar de Zaragoza, donde dejó una actuación destacada. “Fue una tarde bonita, de mucho compromiso, en la que me sentí muy identificado con mi forma de entender el toreo”, señala.
“Quiero que en la plaza se vea un toreo más puro y más asentado”
De cara a la cita del 1 de mayo, el novillero tiene claro el camino: “Quiero ir dando pasos firmes y consolidarme en el escalafón novilleril, que es donde ahora mismo está mi pelea”. Un objetivo que pasa por aprovechar cada oportunidad y dejar huella en plazas como Horche.
Sobre el encierro, espera un juego que le permita expresarse: “Ojalá salgan novillos que den opciones, para poder hacer el toreo que llevo dentro y que la gente lo perciba”.
Con esa intención, Tomás González afronta su regreso a Horche con la ambición de mostrar una versión más hecha, más segura y fiel a un concepto donde la pureza y el clasicismo marcan el camino.










