La 23ª de abono de San Isidro 2026 llega con cambio en los corrales: la corrida inicialmente anunciada de Lagunajanda ha sido rechazada y será finalmente sustituida por un encierro de Montalvo. Un nuevo examen para una terna formada por José Garrido, Ismael Martín y Samuel Navalón, tres toreros que se enfrentan a una tarde de responsabilidad en Las Ventas.
Sexto toro:
A puerta gayola también se fue Samuel Navalón para recibir al cierra plaza de Montalvo, al que dejó una larga cambiada muy limpia en los medios. De nuevo de hinojos en el tercio lo recibió con otras dos largas cambiadas, antes de templarlo con verónicas de buen trazo y una media. El toro tomó dos puyazos muy discretos, sin emplearse y dejándose pegar.
Brindó el valenciano a Madrid y comenzó la faena de rodillas en los medios, con una serie inicial de derechazos y un pase de pecho. Siguieron dos tandas por la derecha, algo despegadas y con algunos enganchones, mientras que al torear con la izquierda dejó los mejores pasajes, con naturales de buen dibujo hasta que el toro se le vino por dentro y lo volteó de forma aparatosa. A pesar del percance, continuó con una tanda de naturales ligada y de buen trazo. Ya al final se metió en terrenos de cercanías, en dos tandas intensas de derechazos por abajo, muy ceñidas, rematando con manoletinas y un pase de pecho de efecto en los tendidos. Avisado antes de entrar a matar, dejó un pinchazo y una estocada entera, siendo ovacionado con saludos.
Quinto toro:
Se devuelve el quinto de la tarde por inválido, un toro sin condiciones para la lidia. Ismael Martín lo recibió a puerta gayola y, en el intento de lancearlo con verónicas, fue prendido por el animal.
En su lugar saldrá el segundo sobrero de Fermín Bohórquez, de nombre Harangán, que será el encargado de continuar la lidia.
Al igual que con el titular devuelto, Ismael Martín fue a puerta gayola para recibir al sobrero de Fermín Bohórquez, al que le cuajó una larga cambiada muy limpia. Después se colocó en el tercio para lancearlo con varias verónicas de mucho empaque, de gran temple y largura, culminadas con una bella larga en el centro del ruedo. El público reconoció la labor con una fuerte ovación. El toro mostró buen comportamiento en el caballo, acudiendo pronto, empujando con fijeza y metiendo los riñones, mientras que en banderillas destacó un tercer par espectacular que puso a la plaza en pie.
Ismael brindó a Madrid y comenzó la faena de rodillas en el tercio, ligando una larga cambiada con la muleta y encadenando después una serie de derechazos de hinojos y de pie rematados con un pase de pecho que levantó al público. Tras ese inicio brillante, la faena perdió continuidad, con tandas más irregulares y algunos enganchones, aunque dejó un natural de gran despaciosidad muy jaleado. En la segunda mitad buscó las cercanías sin terminar de entenderse con el toro, que, pese a su nobleza, no respondió bien a ese planteamiento. Cerró con unas bernardinas ajustadas y de riesgo, dejando un pinchazo y un bajonazo. Hubo petición minoritaria no concedida y dio la vuelta al ruedo.
Cuarto toro:
José Garrido salió entre las dos rayas de picar para ejecutar una puerta gayola como mandan los cánones, en lugar de la versión más moderna de hincarse en los medios. Recibió al toro con una larga cambiada muy limpia y después se lució en el centro del ruedo con verónicas rematadas con una media. La actuación fue bien recibida por el público. En el caballo, el Montalvo volvió a dejar mucho que desear, sin entrega ni fijeza, limitándose a dos encuentros muy pobres.
Ya con la muleta, Garrido comenzó de rodillas en los medios con una serie de derechazos y un natural de pie, destacando especialmente un buen pase por el pitón izquierdo, largo y templado. Madrid le exigió más en esta ocasión y el extremeño alternó momentos de toreo más perfilero con intentos de agradar al tendido, sin terminar de comprometerse del todo. Cuando vio que la faena perdía eco, volvió a un toreo más clásico y asentado, dejando algunos naturales de trazo fino, aunque el toro ya venía muy a menos. Mató de media estocada atravesada y necesitó dos descabellos, saludando tras aviso.
Tercer toro:
El tercero de Montalvo fue muy protestado desde su salida por su escasa presencia, pequeño de cuerpo y casi sin cara. Samuel Navalón lo recibió con verónicas y una media de buen trazo. Como sus hermanos, el toro mostró muy poca fuerza, perdiendo las manos con facilidad y sin empujar en el caballo, donde volvió a quedarse prácticamente dormido en el peto.
Con la muleta, la faena de Navalón apenas tuvo contenido, más allá de su oficio, pero sin transmisión ni emoción ante un toro totalmente venido a menos. Debió abreviar pronto al ver la falta de opciones, aunque continuó más por ganas que por criterio, alargando tandas sin relieve. Terminó con un arrimón por derechazos, un desplante soltando la muleta y unas bernardinas finales. Mató de estocada trasera y baja y saludó desde el tercio tras una reacción dividida del público.
Segundo toro:
Vuelta al hierro principal para el segundo de la tarde, un toro serio aunque justo de remate al que Ismael Martín recibió con variedad y espectáculo: dos largas de rodillas, verónicas templadas, una serie de chicuelinas y media final también de rodillas que levantaron una fuerte ovación. El de Montalvo acusó falta de fuerzas desde el inicio, cayéndose en ambos encuentros con el caballo y dejando hacer en varas sin apenas pelea.
Ismael asumió después el protagonismo en banderillas, brillando especialmente en el tercer par, donde arriesgó desde dentro y cuajó un momento de gran exposición, con el toro siguiendo con celo por toda la plaza. Ya en los medios, el inicio fue vibrante con un pase cambiado por la espalda en el que estuvo a punto de ser arrollado, pero la faena se fue diluyendo en tandas sin mando ni ajuste. Destacó de nuevo en la estocada, de ejecución muy lograda aunque algo desprendida. Hubo petición leve no atendida y quedó en ovación con saludos.
Primer toros:
Devuelto el primero de la tarde por su manifiesta falta de fuerzas. El toro de Montalvo, de seria presencia, evidenció sus problemas desde los primeros compases, perdiendo las manos en varias ocasiones durante el tercio de varas y llegando a derrumbarse en el quite de Ismael Martín. En su lugar saldrá «Laborioso», primer sobrero de Casa de los Toreros.
1 bis.
«Laborioso», primer sobrero de Casa de los Toreros, un toro de 625 kilos, voluminoso y de ofensivas defensas, sustituyó al titular devuelto. José Garrido lo recibió de rodillas con una larga cambiada y algunas verónicas de buen aire. En varas empujó con codicia, apretando al caballo hasta las tablas en el primer encuentro. El extremeño respondió con un vistoso quite por chicuelinas antes de que el toro tomara un segundo puyazo.
Brindó Garrido a Madrid y construyó una faena de más a menos, basada en la nobleza y el buen son del sobrero. Lo mejor llegó al natural, con dos series templadas y de gran expresión que conectaron con los tendidos. Bien asentado y siempre colocado, el torero logró los pasajes de mayor calado de la tarde. Tras una recta final de menor intensidad, dejó una estocada efectiva. Hubo petición y el presidente concedió una oreja.
Plaza de toros de Las Ventas, Madrid – Corrida de toros. Vigésimo tercer festejo de la Feria de San Isidro 2026. Toros de Montalvo.
• JOSÉ GARRIDO, Oreja/ Saludos
• ISMAEL MARTÍN, Ovación con saludos/ vuelta al ruedo
• SAMUEL NAVALÓN, Saludos/ ovación con saludos.










