6.º Toro – Víctor Hernández
Fuerte el sexto, de gran presencia, hondo, largo y musculado. No terminó de desplazarse con limpieza en el capote de Víctor Hernández.
Después empujó en varas, llegando incluso a coger por el pecho al caballo. Se mostró pronto en banderillas, donde Marcos Prieto volvió a arriesgar, especialmente en un último par al sesgo de gran exposición.
Firmó Víctor Hernández una faena importante al natural, llevada con aplomo, seguridad y convicción.
De trazo muy templado y majestuoso ante un toro bravo, todo fue apuesta sin concesiones.
Tenía una oreja ganada, pero la espada cayó baja y le privó de un premio mayor.
Pudo salir a hombros con una estocada más certera.
5.º Toro – Roca Rey
El quinto, de gran alzada y tocado de pitones, empujó con fuerza y se empleó en el peto.
En banderillas esperó en exceso, complicando el tercio y haciendo pasar apuros a los banderilleros por el mal estado del ruedo.
Se trató de una labor de gran peso, desarrollada además en los medios cuando la tormenta volvía a arreciar.
El toro dudaba, pero Roca Rey le fue ganando terreno con firmeza.
Ya en la parte central de la faena, logró una notable serie al natural.
Ese tramo, junto con el cierre por bajo camino de tablas, fue lo más destacado de su actuación.
Varios pinchazos y un aviso terminaron por empañar el esfuerzo del torero peruano.
4.º Toro – Talavante
Comenzó un diluvio monumental cuando salía el cuarto, y el público buscó refugio como pudo ante la tromba de agua que caía sobre la plaza.
El ruedo quedó completamente anegado tras el tercio de banderillas.
El toro llegó muy venido a menos a la muleta, aunque aún quiso “bailar” con Talavante en medio del aguacero que descargaba sobre el coso venteño.
Los tendidos quedaron prácticamente vacíos y, como era de esperar, también el callejón, del que salieron a la carrera los habituales rostros conocidos.
La suerte suprema fue un desastre. Silencio
3.º Toro – Víctor Hernández
Se levantó un fuerte vendaval tras las verónicas de Víctor Hernández para recibir al tercero.
El toro empujó con intensidad en el caballo, a punto de derribar, con una buena pelea de Agustín Collado.
En la brega, Marcos Prieto lo pasó francamente mal por el viento insistente, aunque ya se intuían buenas condiciones en el Victoriano.
Tras el brindis a Miguel Martín, Víctor Hernández firmó unos estatuarios de inicio.
Hubo más toro que torero, circunstancia en parte excusable por el fuerte viento que condicionó el desarrollo de la lidia.
Aun así, dejó pasajes estimables por ambos pitones, sin llegar a romper la faena de cara a una posible puerta grande.
Entró a matar dejando tres cuartos de estocada tendida. El presidente perdonó los tres avisos, después de que el diestro no llegara a descabellar al toro.
Palmas para ambos.
2.º Toro – Roca Rey
Suelto el salpicado segundo de la tarde, que sangró en exceso tras su paso por el caballo.
Hubo pique en el quite entre Víctor Hernández —que pareció no conocer otro recurso— y Roca Rey, que salió a no dejarse ganar la partida.
Brindó al público y firmó un inicio explosivo, cambiando el viaje del toro de rodillas, con un segundo muletazo de enorme ajuste por la cercanía del animal.
A partir de ahí, poco más pudo extraerse de la faena: el toro fue a menos con rapidez y Roca Rey insistió en buscar la complicidad del tendido del 7.
Se alargó en exceso la labor con el toro ya completamente rajado, y tuvo que entrar a matar con el astado refugiado en tablas.
Silencio para el toro y ovación para Roca Rey.
1.º Toro – Talavante
Bien presentado el toro que abrió la Corrida Extraordinaria de Beneficencia, el festejo con el cartel más rematado de todo el serial isidril. Sin embargo, el animal acusó falta de fuerza desde el comienzo y perdió las manos en los primeros y suaves lances de Alejandro Talavante.
Pese a las protestas de parte del público, el presidente optó por mantenerlo en el ruedo. Talavante dejó un buen comienzo de faena, doblándose con el toro y tratando de sujetarlo, pero pronto quedó patente la escasa condición de un ejemplar sin transmisión ni opciones para el lucimiento.
Acertó el diestro extremeño al no prolongar innecesariamente una labor sin recorrido y se fue pronto a por la espada. Cobró una estocada casi entera, aunque caída, suficiente para poner fin al trasteo.
El toro fue despedido con pitos, mientras que Talavante escuchó silencio tras su actuación.
Festejo: Corrida de Beneficencia
Modalidad: Corrida de toros
Ganadería: 6 toros de Victoriano del Río
Cartel:
- Alejandro Talavante: Silencio/ Silencio
- Andrés Roca Rey: Silencio/ Silencio
- Víctor Hernández: Palmas/Silencio









