
El segundo encierro de las Ferias y Fiestas en honor a la Virgen de la Antigua vivió este viernes una jornada atípica, prolongándose durante 44 minutos y 30 segundos debido a la resistencia de los toros de la ganadería de José Vázquez. Desde el inicio, los astados se mostraron fuertes, pero pronto comenzaron a quedarse atrás en la Cuesta del Reloj, donde los cabestros no pudieron mantener el ritmo. La manada se rompió, dejando a varios toros descolgados en su recorrido por la Calle Mayor.
La principal imagen del encierro fue la del toro número 24, que, agotado y lesionado, se detuvo en el tramo alto de la calle, lo que retrasó el paso del resto de los animales. A pesar del esfuerzo de los toros, la falta de fuerzas fue evidente, y el encierro se prolongó mucho más de lo habitual. Aunque algunos corredores buscaron resguardarse en las gateras, no se registraron incidencias graves, más allá de pequeños sustos.
A pesar de la prolongada duración y las críticas por el estado físico de los toros, los animales fueron trasladados al reconocimiento veterinario, y si pasan las pruebas, se lidiarán por la tarde en un mano a mano entre Ginés Marín y Víctor Hernández.
Galería encierro: Photogronard




















