El próximo 7 de septiembre será una fecha marcada en rojo para Sánchez Vara. El matador de toros regresará a Pareja, su pueblo, para participar en un festival taurino muy especial. No solo por volver a vestirse de luces ante sus paisanos, sino porque compartirá cartel con una persona que ocupa un lugar único en su vida: su hijo, Rubén Vara.
Con astados de Torrenueva, Pareja acogerá una jornada cargada de emoción, sentimiento y tauromaquia. Antes de una cita tan señalada, Sánchez Vara atiende a Tercio de Quites para hablar de sus raíces, de su hijo y de lo que supone hacer el paseíllo juntos en casa.
El próximo 7 de septiembre vuelves a torear en Pareja, tu pueblo. ¿Qué significa para ti hacer el paseíllo en un lugar tan especial?
Torear en tu pueblo siempre tiene un significado diferente. Aquí están mis raíces, mi familia, mis amigos y mucha gente que me ha visto crecer, tanto personal como profesionalmente. Cuando uno se viste de torero fuera de casa quiere triunfar y dar lo mejor de sí mismo, pero cuando lo haces delante de los tuyos la responsabilidad y la emoción son todavía mayores. Pareja siempre ha sido una parte muy importante de mi vida y volver a torear aquí es algo que me hace muchísima ilusión.
Pero esta vez hay un ingrediente que hace que la tarde sea todavía más especial: compartir cartel con tu hijo, Rubén Vara. ¿Cómo estás viviendo los días previos?
Con una emoción enorme. Como padre, poder compartir una tarde de toros con tu hijo es algo difícil de explicar. He vivido muchas cosas a lo largo de mi carrera, tardes importantes, triunfos, momentos duros… pero esto es diferente. Ver cómo Rubén siente esta profesión y ahora tener la oportunidad de compartir cartel con él en nuestro pueblo es algo que guardaré siempre en el corazón.
Sánchez Vara. Foto Philippe Gil Mir
¿Recuerdas cuándo empezaste a darte cuenta de que Rubén podía tener inquietudes taurinas y querer seguir tus pasos?
Desde pequeño ha vivido el toro muy cerca. Ha acompañado muchas veces todo lo que rodea a esta profesión y, poco a poco, fue despertando en él esa inquietud. Pero una cosa es que sea hijo de un torero y otra muy diferente que él quiera dar el paso. Eso tiene que salir de uno mismo. Cuando vi que su afición era verdadera y que tenía ganas de aprender y de ponerse delante, lógicamente como padre sentí orgullo, pero también sabes perfectamente la dureza que tiene este camino.
Tú conoces mejor que nadie lo difícil que es abrirse camino en el mundo del toro. ¿Qué consejos le das como padre y como torero?
Intento que disfrute, que aprenda y que tenga los pies en el suelo. Esta es una profesión preciosa, pero también muy exigente y muy dura. Hay que tener mucha constancia, sacrificio y capacidad de superación. Los triunfos hay que disfrutarlos, pero también hay que saber afrontar los momentos difíciles. Mi consejo siempre será que sea él mismo y que luche por sus sueños, pero teniendo siempre un gran respeto al toro y a esta profesión.
¿Es más difícil ver a tu hijo delante de una res que ponerse tú delante?
Sin ninguna duda. Cuando estás delante del toro sabes que depende de ti, tomas tus propias decisiones y asumes el riesgo. Pero cuando ves a un hijo delante, la sensación es completamente diferente. Ahí sale el padre y es inevitable sufrir. Creo que todos los padres que tienen hijos toreros entenderán perfectamente lo que digo. Aunque también es verdad que cuando lo ves disfrutar y avanzar, el orgullo es enorme.
El festival contará con astados de Torrenueva. ¿Qué esperas de la materia prima para una tarde tan especial?
Espero que salga una buena tarde de toros y que los animales permitan expresar el toreo. Al final, el toro es el auténtico protagonista de todo esto y ojalá podamos disfrutar de una buena jornada, con emoción y con momentos importantes. La gente de Pareja merece una tarde bonita y nosotros vamos a salir con toda la ilusión para intentar ofrecerles lo mejor.
Sánchez Vara. Foto Philippe Gil Mir
Pareja es una localidad con una gran tradición taurina. ¿Cómo ves la importancia de mantener vivos estos festejos en los pueblos?
Es fundamental. Los pueblos son una parte esencial de la tauromaquia. En muchos lugares es donde nace la afición, donde los niños tienen su primer contacto con el toro y donde se vive la fiesta de una manera muy auténtica. Defender las tradiciones y seguir apostando por festejos de calidad es muy importante para el futuro. Además, en un pueblo como Pareja, el toro forma parte de su identidad y de sus fiestas.
¿Hay más responsabilidad por actuar delante de los vecinos, familiares y amigos que te han acompañado durante toda tu trayectoria?
Siempre hay una responsabilidad especial. Cuando toreas fuera quieres dejar tu nombre y dar una buena imagen, pero en tu pueblo conoces a prácticamente todo el mundo y sabes que están ahí para verte. Eso hace que quieras dar todavía más. Pero también está el cariño y el apoyo de tu gente, y eso es algo que se siente desde que llegas al pueblo.
Has vivido una larga trayectoria como matador de toros. Si echas la vista atrás, ¿imaginabas que algún día podrías compartir una tarde de toros con tu hijo?
La verdad es que nunca sabes lo que te va a deparar la vida. Cuando empiezas en esta profesión solo piensas en cumplir tus sueños y en abrirte camino. Con el paso de los años vas viviendo experiencias que jamás hubieras imaginado. Poder llegar a este momento, volver a mi pueblo y compartir cartel con mi hijo, es algo que seguramente nunca hubiera pensado cuando empecé.
¿Qué momento crees que será más emocionante: el paseíllo, verle ponerse delante del animal o el final de la tarde?
Creo que toda la tarde tendrá momentos muy especiales. El paseíllo será seguramente uno de ellos, porque será el inicio de algo que para nosotros significa mucho. Pero verle delante del animal será cuando realmente salgan todos los sentimientos. Y después, cuando termine todo y podamos abrazarnos, seguramente será cuando seamos conscientes de lo que hemos vivido.
Cartel Pareja
¿Qué le dirías a los aficionados de Pareja y de toda la provincia de Guadalajara para que acompañen este festival el próximo 7 de septiembre?
Les diría que será una tarde hecha con mucha ilusión y con mucho sentimiento. Para mí es un orgullo volver a torear en mi pueblo y poder hacerlo junto a mi hijo convierte la cita en algo todavía más especial. Espero que la gente responda y que podamos vivir juntos una gran jornada de toros. Desde luego, por nuestra parte no va a faltar entrega ni ganas de que sea un día bonito para todos.
Para terminar, ¿qué supondrá para Sánchez Vara salir de la plaza de Pareja el 7 de septiembre después de haber compartido esta experiencia con Rubén?
Supondrá muchísimo. Más allá del resultado artístico, creo que sería uno de esos días que se quedan guardados para siempre. Hay tardes que pasan y otras que, por todo lo que representan, permanecen en la memoria. Esta, sin haber llegado todavía, sé que será una de ellas. Poder vivir el toro, mi pueblo y mi hijo en una misma tarde es algo verdaderamente especial.
El 7 de septiembre Pareja no solo acogerá un festival taurino. Será también una tarde de raíces, de familia y de sentimientos. Una fecha en la que Sánchez Vara volverá a hacer el paseíllo en casa y, esta vez, tendrá a su lado a alguien que representa la continuidad de una pasión: su hijo, Rubén Vara.