Por Martín Ruperez
La localidad soriana de Almazán acogió el pasado 20 de junio una nueva cita de la Liga de Novilladas de Castilla y León, uno de los certámenes más importantes para los jóvenes valores del escalafón. Eduardo Ruiz de Velasco y Salvador Herrero, finalistas de la pasada edición, comparecían con la intención de dar un paso adelante en la competición.
La plaza de toros adnamantina, inaugurada en 1980, fue escenario de una tarde en la que predominó la ilusión y las ganas de abrirse camino. Los dos novilleros mostraron argumentos suficientes para seguir soñando con alcanzar las rondas decisivas.
Salvador Herrero dejó una grata impresión desde su primer turno, en el que destacó por su disposición y por varios muletazos de mérito sobre la mano derecha. Aunque el premio quedó reducido a una ovación, ya apuntó las claves de una actuación basada en la entrega. Fue en el segundo de su lote donde terminó de rubricar su paso por Almazán.
Con actitud decidida y conectando con los tendidos, Herrero construyó una labor de notable compromiso que tuvo continuidad durante toda la faena. El acierto con los aceros terminó por abrirle la puerta del triunfo, cortando la única oreja de la tarde y situándose como uno de los nombres destacados de esta fase clasificatoria.
Por su parte, Eduardo Ruiz de Velasco volvió a exhibir las maneras que le llevaron a destacar en la edición anterior. En su primero firmó pasajes de buen gusto y temple que fueron reconocidos por el público. Con el segundo volvió a dejar muestras de calidad, especialmente en varias series al natural y con la mano derecha.
La falta de acierto con la espada impidió que Ruiz de Velasco transformara en trofeos una actuación de interés, quedando finalmente todo en sendas ovaciones pese a los momentos de mayor profundidad de su actuación.
La tarde también contó con intervenciones lucidas en quites y banderillas, dentro de un ambiente de apoyo a la juventud taurina. La presencia de profesionales consagrados en los tendidos y el respaldo de la Fundación Toro de Lidia reforzaron el valor de una competición que continúa sirviendo de escaparate para las futuras figuras del toreo.
Al final, Salvador Herrero salió reforzado de Almazán gracias a la única oreja del festejo, mientras que Eduardo Ruiz de Velasco dejó patente su concepto y capacidad. La Liga de Novilladas sigue demostrando que el relevo generacional cuenta con nombres preparados para asumir protagonismo en los próximos años.

Ficha del festejo
Almazán (Soria). Plaza de toros. Segunda eliminatoria de la Liga de Novilladas de Castilla y León. Novillos para Eduardo Ruiz de Velasco y Salvador Herrero. Héctor Roberto actuó como sobresaliente.
Eduardo Ruiz de Velasco: ovación y ovación tras aviso.
Salvador Herrero: ovación y oreja.
Incidencias: Presencia en los tendidos de los matadores de toros José Ignacio Uceda Leal y Rubén Sanz, que respaldaron a los jóvenes participantes. La organización volvió a destacar la labor de la Fundación Toro de Lidia en la promoción de la cantera taurina.









