Llegas a la final del Alfarero de Plata tras una actuación muy completa en la semifinal, donde volviste a conectar con el público y cortaste una oreja. ¿Con qué sensaciones afrontas este momento tan importante?
Afronto la final con muchísima ilusión y con la sensación de haber dado un paso adelante en la semifinal. Fue una tarde en la que pude expresarme, conectar con el público y sentirme torero de verdad en varios momentos. Pero soy consciente de que la final es otra historia, una cita mucho más exigente donde hay que darlo todo desde que sale el novillo.

En la semifinal mostraste mucha entrega desde el saludo capotero y banderillas, con un concepto muy vistoso. ¿Cómo definirías tu forma de entender el toreo?
Yo entiendo el toreo desde la entrega, la emoción y el compromiso con el público. Me gusta que la gente sienta lo que hago, que no sea algo frío. Intento ser variado, poner verdad en cada tercio y transmitir actitud. Creo que el toreo tiene que tener alma, y eso es lo que intento cada tarde.
En la final te enfrentas a novillos de *La Olivilla*, una ganadería seria y exigente. ¿Cómo ves ese compromiso?
Es un reto muy bonito porque La Olivilla es una ganadería que exige estar muy preparado. No te regala nada, pero precisamente por eso te obliga a torear de verdad. Me motiva mucho porque sé que si estás firme y haces las cosas bien, el triunfo tiene mucho más valor.

Vienes de una actuación en la que incluso llegaste a sonar la música, conectando con los tendidos. ¿Cómo se consigue ese ambiente en una plaza como Villaseca?
Se consigue entregándose desde el primer segundo. Villaseca es una plaza muy seria, donde el público entiende y no regala nada. Cuando te entregas, cuando hay verdad y actitud, la gente responde. En la semifinal sentí esa conexión y es algo que me gustaría volver a vivir en la final.
¿Qué importancia tendría para ti ganar el Alfarero de Plata de Villaseca?
Sería un paso importantísimo en mi carrera. Es un certamen muy reconocido dentro del mundo del novillo y ganarlo supondría mucha repercusión y confianza. Pero más allá del resultado, lo importante es dejar huella, demostrar quién eres como torero.
En la semifinal se vio una actuación marcada por la actitud y las ganas de agradar. ¿Qué versión de Rubén Vara veremos en la final?
Espero que una versión aún más firme y madura. Quiero estar más asentado, más centrado y aprovechar mejor las oportunidades. Sé que en la final todo se mide mucho más, así que quiero mostrar un Rubén Vara con más poso, pero sin perder la entrega.
¿Qué representa para ti llegar a una final como la de Villaseca en este momento?
Representa una recompensa al trabajo y al esfuerzo de todo el año. Es una oportunidad muy importante en la que uno se juega mucho. Estar en esta final ya es un premio, pero ahora quiero ir a por todas y aprovecharlo al máximo.
Si tuvieras que resumir tu objetivo en la final del Alfarero de Plata en una frase, ¿cuál sería?
Salir a darlo todo, sin guardarme nada, con verdad, entrega y el deseo de dejar mi nombre lo más alto posible.










