El matador de toros Román y su hasta ahora apoderado Eduardo Martínez han decidido poner punto final a la relación profesional que les unía. Ambas partes han confirmado de manera oficial la ruptura de su vínculo de apoderamiento.
La decisión, tomada de mutuo acuerdo, pone fin a una etapa de trabajo conjunto en la que Martínez se encargaba de la gestión y dirección de la carrera del torero valenciano. Con este paso, Román inicia una nueva fase en su trayectoria.
Tanto el torero como su ya exapoderado han querido expresar su agradecimiento por el tiempo compartido y el trabajo desarrollado durante su colaboración.









