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Arganda del Rey vivió una tarde de toros seria, emocionante por momentos, marcada por el buen juego del encierro de El Retamar y la disposición de una terna joven que supo estar a la altura del compromiso. Con lleno en los tendidos y ambiente de expectación, la quinta novillada de la Vid de Oro 2025 dejó pasajes de gran nivel, orejas ganadas a ley y otros trofeos que se escaparon por la espada. Sonó el himno nacional tras el paseíllo, reforzando la solemnidad del festejo.
Abrió plaza un novillo acapachado al que Adrián Centenera saludó con unas templadas verónicas. El puyazo, medido y en su sitio, corrió a cargo de Luciano Briceño “Chano”. Brindó Centenera a Sergio Rollón y se dobló con el de El Retamar en un inicio de faena con buen gusto. Dos series por cada pitón —de trazo largo y mano baja— fueron lo mejor de su actuación. Sin embargo, el animal se rajó pronto, refugiándose en chiqueros. Un pinchazo y media estocada trasera bastaron para pasaportarlo. Silencio para ambos.

El segundo fue un novillo serio, de los que no abundan en carteles de figuras. Tomás Bastos lo recibió con buen gusto y el animal respondió empujando con fuerza en el caballo. Ya en la muleta, el novillo fue un tejón: metía la cara con ritmo por ambos pitones. Bastos se sintió a gusto, firmando tandas ligadas y con temple. Tras un pinchazo y una estocada efectiva, cortó la primera oreja de la tarde.
Bragado fue el tercero, que complicó mucho en banderillas. Otro gran novillo de El Retamar, que no dejó de embestir. Rafael de la Cueva estuvo muy firme y lucido con él, toreando con profundidad por ambos pitones y cerrando la faena metido literalmente entre los pitones. Pinchó antes de dejar una estocada efectiva. El animal, bravo incluso para morir, fue ovacionado. Oreja para el venezolano y vuelta al ruedo al novillo. Sonó un aviso.
El cuarto fue otro novillo serio al que Centenera saludó con templadas verónicas. Quitó luego por delantales de buen gusto. Inició la faena a pies juntos, suavizando las primeras embestidas. El público, frío con su paisano, pareció medirlo con exigencia de figura. Centenera respondió con buenas tandas por ambos lados, extrayendo lo mejor del novillo. Se tiró a matar sin muleta, pinchó, y luego dejó una estocada. Ovación con saludos y silencio al novillo. Un aviso también en su haber.

Parejo en presentación fue el quinto, que Bastos saludó con oficio a la verónica. Nuevamente la lidia en banderillas se complicó. Comenzó la faena de rodillas en los medios con cambiados por la espalda, que calaron en los tendidos. Luego, toreó con temple, aunque tiró de recursos más espectaculares al final para redondear su labor. Pinchó varias veces antes de acertar con la espada. Vuelta al ruedo para Bastos y ovación al novillo.
Cerró plaza un novillo de seria presencia y ofensivo de cara, al que Rafael de la Cueva recibió por delantales. El tercio de banderillas fue un suplicio, se cambió con solo dos pares y la cuadrilla se llevó una pitada monumental. De la Cueva, sin embargo, no se vino abajo. Firme con la muleta, se basó en la zurda, logrando muletazos de gran mérito ante un novillo complicado y con guasa. Varios pinchazos precedieron a la estocada definitiva. Silencio para ambos. Otro aviso.
ARGANDA DEL REY
Oreja para Bastos y de la Cueva
Ficha del festejo:
Arganda del Rey, 12 de septiembre.
Quinta novillada de la Vid de Oro 2025.
Entrada: Lleno de «no hay billetes».
Novillos de El Retamar, de buena presencia y buen juego.
- Adrián Centenera: silencio y ovación (1 aviso).
- Tomás Bastos: oreja y vuelta al ruedo (1 aviso).
- Rafael de la Cueva: oreja y silencio (1 aviso y 1 aviso).
Incidencias: Tras el paseíllo sonó el himno nacional.
Por Pablo González









