Aranjuez fue escenario de una tarde de marcado acento artístico gracias al juego de varios toros de Núñez del Cuvillo, especialmente un tercero y un cuarto que permitieron el lucimiento de los toreros y dieron categoría a un festejo seguido con gran expectación.
Morante de la Puebla volvió a demostrar su capacidad para interpretar el toreo con personalidad y profundidad. Tras cortar una oreja en su primero, alcanzó sus mejores momentos frente al cuarto de la tarde, un toro de excelentes condiciones con el que construyó una obra repleta de inspiración, temple y sabor clásico. La faena tuvo una gran conexión con los tendidos y fue premiada con las dos orejas.
Pablo Aguado también dejó su sello en una tarde de gran dimensión artística. Ante el tercero, uno de los mejores ejemplares del encierro, firmó una labor de gran pureza, basada en la suavidad y el buen gusto, que encontró rápido eco en los aficionados. El palco concedió las dos orejas y el rabo tras una actuación de máxima expresión estética. Con el sexto, de menor transmisión, no pudo repetir el éxito anterior.
Roca Rey se mostró firme y entregado durante toda la corrida. El segundo toro redujo pronto sus prestaciones, dejando escaso margen para el lucimiento, mientras que el quinto exigió una labor de constante exposición y compromiso. El peruano logró momentos de interés y recibió una ovación tras una actuación meritoria que perdió premio por el uso de la espada.
La corrida mantuvo un elevado interés gracias a la calidad de los mejores ejemplares de la divisa gaditana y al alto nivel mostrado por los actuantes, especialmente en los capítulos protagonizados por Morante y Aguado, auténticos triunfadores de la tarde.
FICHA
Aranjuez.- Tradicional corrida de toros. Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, Roca Rey y Pablo Aguado.
Morante de la Puebla: Oreja y dos orejas.
Roca Rey: Silencio y ovación.
Pablo Aguado: Dos orejas y rabo, y silencio.









