El torero Morante de la Puebla ha querido enviar un mensaje tranquilizador durante su recuperación, explicando que las primeras horas tras la intervención no han sido sencillas. El sevillano reconoce que apenas ha podido descansar y que la noche se le ha hecho larga, aunque dentro de lo que cabe en una situación de este tipo. Aun así, destaca que el dolor ha resultado más soportable de lo que esperaba inicialmente.
El proceso de recuperación requerirá paciencia, ya que deberá permanecer algunos días sin poder ingerir alimentos sólidos, siguiendo las indicaciones médicas mientras evoluciona favorablemente.
Al recordar el momento de la cogida, el diestro no oculta la dureza de lo vivido en el ruedo, calificándolo como el percance más doloroso de su carrera hasta la fecha. Según relata, en el instante del embroque sintió un dolor muy intenso acompañado de un fuerte temor, consciente de la gravedad que podía entrañar la herida.
Sin embargo, esa inquietud inicial fue remitiendo una vez atendido en la enfermería de la plaza. Al comprobar que la hemorragia no revestía la gravedad que había imaginado en un primer momento, el torero logró serenarse, afrontando ahora su recuperación con entereza y calma dentro de la gravedad del episodio.









