El duende cruzó el Atlántico. El diario norteamericano The New York Times, referencia mundial del periodismo, se ha rendido a la magia del toreo tras la corrida del 12 de octubre en Las Ventas, aquella tarde en la que Morante de la Puebla se quitó el añadido y dejó al toreo y a Madrid envueltos en un silencio de emoción y leyenda.
El responsable de este inesperado flechazo con la tauromaquia ha sido Jason Horowitz, nuevo delegado del rotativo en España. Horowitz acudió a la plaza de Madrid movido por la curiosidad y salió de ella convertido en un apasionado del arte taurino. El impacto de aquella jornada fue tal que decidió dedicar un amplio reportaje al fenómeno de los toros en la capital y, muy especialmente, a Morante, con quien mantuvo un encuentro íntimo y revelador.

De esa conversación brota una frase que ha recorrido el planeta taurino como un eco de esperanza:
“No lo llamemos una retirada completa. Es un descanso.”
El reportaje de The New York Times describe a Morante como un artista de otro tiempo, un hombre cansado pero aún poseído por el misterio del toreo. En el relato, el sevillano se muestra sereno, reflexivo, dejando entrever que el adiós no es definitivo, sino una pausa en el camino.
El texto concluye con una escena casi literaria: cuando su interlocutor le comenta que los empresarios ya piensan en su regreso, Morante sonríe, mira al vacío y confiesa:
“Tuve un sueño con eso.”
Así, el genio de La Puebla vuelve a demostrar que su leyenda no se escribe solo con muletazos, sino también con silencios, pausas y palabras que, como sus verónicas, dejan una estela de arte que no se olvida.









