Por Alex Jiménez Andino
Mario Navas representa a una generación de toreros jóvenes que entienden la tauromaquia desde la autenticidad y el compromiso absoluto con su profesión. Vallisoletano, criado en un entorno taurino y con un concepto marcado por el temple y la pureza con el capote, el matador repasa en esta entrevista sus raíces, sus referentes y el esfuerzo diario que exige una carrera tan sacrificada. Además, reflexiona sobre la importancia de certámenes como la Copa Chenel y lanza un mensaje a los jóvenes aficionados para que sigan acercándose a la historia y la esencia del toreo.
1. Mario, para empezar, Valladolid es una tierra con una enorme tradición taurina. ¿Qué significa Valladolid para ti tanto a nivel personal como profesional?
Bueno, en lo personal es la ciudad donde nací, donde pasé mi infancia junto a mi familia y mis amigos y en cuya plaza vi mis primeras corridas de toros. Y en lo profesional me da alegría que Valladolid tenga un nuevo matador de toros y ojalá algún día sea un referente para muchos de mis paisanos.
2. Hay aficionados que consideran que eres uno de esos toreros que han dado mucho a Madrid. ¿Crees que Madrid ha sabido responderte de la misma manera o sientes que todavía te debe algo?
Soy un privilegiado de que en mi etapa de novillero he podido torear en varias ocasiones en Madrid y siempre me he sentido muy respetado y respaldado por su afición. Pienso que ya llegará el momento de poder ir a confirmar mi alternativa; si Dios no ha querido que sea hasta ahora, por algo será. Pero Madrid me ha dado mucho personal y profesionalmente y estaré eternamente agradecido a su plaza y a su afición.

3. Tu concepto del toreo destaca especialmente con el capote. O por lo menos es lo que a mí más me atrae de ti. Esas verónicas y esas chicuelinas tan templadas, tan al ralentí y con tanta pureza llaman mucho la atención. ¿Quiénes han sido tus referentes en el toreo y, sobre todo, con el capote?
Muchas gracias. Ha habido muchos toreros importantes que me han llamado mucho la atención con el capote: desde Curro Puya, Fernando Domínguez, Manolo González o Rafael de Paula, hasta día de hoy el maestro Morante de la Puebla.
4. Cuando vemos a un torero en la plaza muchas veces desconocemos todo el trabajo que hay detrás. ¿Cómo es el día a día de Mario Navas como matador de toros? ¿Y cuál es tu vida fuera de la profesión?
Sí, muchas veces el público que asiste a la plaza desconoce todo el trabajo que hay detrás hasta el día del festejo. Cada torero tiene su forma de entrenar y prepararse para torear. Para mí es fundamental el toreo de salón, también la preparación física; en mi caso practico boxeo. Y luego, por supuesto, sin menos importancia, la preparación psicológica.
Intento vivir las 24 horas del día dedicado a mi profesión, pero es bueno de vez en cuando saber desconectar y a mí me gusta ir al cine y hacer algún plan con mis amigos.
5. En una etapa tan importante de tu carrera, ¿recibes muchas llamadas de ganaderos tanto de España como de otros países para tentar y prepararte de cara a las fechas señaladas?
Hoy en día, desgraciadamente, no es fácil ir al campo, pero tengo buenas amistades de ganaderos en Salamanca y también en Francia que siempre cuentan conmigo para algún que otro tentadero a lo largo de la temporada.
«El toreo es una profesión muy rica en su historia, y hay que conocerla para entenderla»
6. Tu padre es banderillero. ¿Qué ha significado para ti contar con una figura tan cercana dentro del mundo del toro? ¿Fue él quien te inculcó esta pasión o, por el contrario, prefería que eligieras otro camino?
Soy un privilegiado porque la vida me ha regalado un padre así. Gracias a él, a su exigencia y a su conocimiento de la profesión, me ha ayudado mucho a madurar lo antes posible y, por supuesto, a evolucionar tanto en mi concepto como técnicamente. Es un referente para mí en la profesión, pero sobre todo en la vida.

7. Imagino que crecer rodeado de ese ambiente taurino te permitió entender desde muy joven el sacrificio que exige esta profesión. ¿Crees que eso te dio una ventaja a la hora de afrontar tu carrera?
Sí, por supuesto. Es una profesión que exige madurar, quizás antes que un adolescente normal.
8. Actualmente estás inmerso en una etapa importante y la Copa Chenel ocupa un lugar destacado. ¿Qué significa esta competición para ti?
Es un certamen imprescindible para toreros en una situación de parón o estancamiento después de varios años de alternativa. Gracias a ello uno puede volver a estar en boca de los aficionados y, gracias a la televisión, tener una repercusión mayor de lo que se hace en la plaza.
9. ¿Crees que la Copa Chenel puede abrir muchas puertas de cara al futuro para los toreros que destacan en ella?
Creo que te puedes dar a conocer y, como te he dicho antes, volver a estar en boca de los aficionados. Ojalá que ya no solo el triunfador, sino también los toreros que destaquen, tuviesen cabida en más ferias.
10. Para terminar, ¿qué mensaje te gustaría enviar a los jóvenes aficionados que siguen creyendo y defendiendo la tauromaquia?
Que no se aburran, que sigan interesándose por la profesión, por su historia, por los toreros que han sido los arquitectos del toreo moderno de hoy en día, porque esta profesión es muy rica en su historia.










