El próximo 3 de mayo harás el paseíllo en Plaza de Toros de Las Ventas, ¿qué pasa por la cabeza de Mario Arruza cuando ve ya su nombre anunciado en Madrid?
Ver mi nombre anunciado en Las Ventas es una sensación muy difícil de describir. Es una mezcla de orgullo, emoción y una profunda satisfacción personal. En ese momento me vienen a la cabeza todos los años de sacrificio, los entrenamientos en silencio, las dudas y los momentos complicados. También recuerdo a mi familia y a las personas que han confiado en mí. Es la confirmación de que todo ese esfuerzo ha merecido la pena.
Siempre has hablado de la ilusión que te hacía presentarte en la primera plaza del mundo, ¿cómo ha sido el camino hasta conquistar esta fecha?
Ha sido un camino largo y duro, pero muy necesario. Cada novillada, cada percance y cada cornada me han hecho crecer como torero y como persona. Hubo momentos en los que la espera se hacía larga, pero ahora entiendo que todo llega cuando tiene que llegar. He pasado por tardes muy exigentes que me han curtido y me han preparado para afrontar una cita como esta con más madurez y responsabilidad.
Madrid es una plaza de máxima exigencia, ¿qué versión de Mario Arruza va a encontrar el aficionado venteño?
El aficionado venteño se va a encontrar con un torero entregado, con mucha verdad y con ganas de expresar su concepto. Un torero que quiere hacer las cosas despacio, con pureza y personalidad. Voy con la intención de mostrar quién soy realmente en la plaza, sin reservas.

Dices que tu concepto se basa en dar distancia, cruzarte y apostar por la verdad del toreo, ¿crees que ese planteamiento puede ser la clave para triunfar en Las Ventas?
Desde la primera vez que fui a Las Ventas con mi padre me enamoré de su afición y entendí que Madrid exige autenticidad. He trabajado durante años para construir un concepto basado en la entrega y la verdad. Creo que en esta plaza no valen las medias tintas, y que apostar por ese planteamiento puede ser fundamental para llegar al tendido.
Compartes cartel con Cristian González y Juan Alberto Torrijos, ¿cómo afrontas la competencia en una tarde tan señalada?
La competencia más fuerte la tengo conmigo mismo. Mi objetivo es dar mi mejor versión y responder al compromiso que supone Madrid. Respeto mucho a mis compañeros, sé que también llegan con ilusión, pero mi enfoque está en mi preparación y en aprovechar mi oportunidad.
Te medirás a novillos de Couto de Fornilhos, una ganadería que conoces bien, ¿qué te transmite esta divisa de cara a tu presentación?
Es una ganadería que me transmite ilusión y confianza. He tenido la suerte de conocerla de cerca acompañando al maestro Javier Cortés, y el año pasado pude lidiar sus novillos por primera vez. Conocer el tipo de animal que crían me aporta seguridad y una motivación especial para un día tan importante.
Has tenido la oportunidad de tentar, ¿qué enseñanza te ha marcado más en tu preparación para Madrid?
Sin duda, la entrega. En el campo te das cuenta de que cada embestida exige compromiso y verdad. Allí no se puede engañar a nadie, y esa mentalidad es la que intento llevar a la plaza: estar dispuesto a darlo todo desde el primer momento.
¿Sientes que esta tarde puede marcar un antes y un después en tu temporada y en tu carrera como novillero?
Sí, lo siento así. Madrid es la plaza más importante del mundo y una buena tarde puede abrir muchas puertas. Pero más allá del resultado, el simple hecho de presentarme allí ya supone un paso muy importante en mi carrera.

Además de Madrid, tienes en mente otros compromisos importantes, ¿cuáles son tus objetivos de 2026?
Ahora mismo estoy centrado únicamente en Madrid, porque es el compromiso más inmediato y relevante. Pero como objetivo ilusionante me gustaría poder tomar la alternativa en Cuenca, que sería cumplir un sueño muy especial para mí y mi entorno.
Para cerrar, ¿qué mensaje le mandas a la afición de Madrid y a los lectores de Tercio de Quites de cara al 3 de mayo?
Les diría que voy con toda la ilusión del mundo y con el máximo respeto a la afición de Madrid. Ojalá puedan disfrutar conmigo de una tarde tan significativa y que sea el comienzo de muchas más citas en Las Ventas. Afronto este día con responsabilidad y con el deseo de estar a la altura de lo que representa esta plaza.









