La matadora de toros Mari Paz Vega pondrá fin a su trayectoria profesional el próximo 15 de agosto en la plaza de toros de La Malagueta, escenario elegido para despedirse del toreo activo en su ciudad natal. El cartel estará compuesto por los diestros malagueños David Galán y José Antonio Lavado, con un encierro de la ganadería de Lagunajanda.
Con esta cita, la torera malagueña cerrará una carrera de casi tres décadas como matadora de toros, marcada por su constancia, su capacidad para enfrentarse a ganaderías de máxima exigencia y por abrir camino para las mujeres en el escalafón profesional.
Nacida en Málaga el 7 de noviembre de 1974, Mari Paz Vega creció en una familia de tradición taurina y dio sus primeros pasos en la Escuela Taurina de Málaga bajo la dirección de Mari Fortes. Debutó con picadores tras una intensa etapa novilleril, en la que sumó 21 festejos sin caballos y medio centenar con picadores.
Tomó la alternativa el 29 de septiembre de 1997 en la tradicional Corrida Goyesca de Ronda, con Cristina Sánchez como madrina y Antonio Ferrera de testigo, convirtiéndose en la primera mujer en doctorarse como matadora de toros en España.
Su carrera tuvo una importante proyección internacional, especialmente en América, donde debutó en Venezuela en 1998 de la mano de Tomás Campuzano y logró destacados triunfos en plazas de México y Venezuela. En la Plaza México confirmó la alternativa el 16 de abril de 2000 y volvió a hacer el paseíllo en el coso capitalino meses después, donde sufrió una grave cornada que la mantuvo alejada de los ruedos durante ocho meses.
En España confirmó la alternativa en Las Ventas el 3 de julio de 2005, junto a David Luguillano y Curro Díaz, con toros de Javier Pérez Tabernero, convirtiéndose en la segunda mujer en confirmar el doctorado en la primera plaza del mundo.
A lo largo de su trayectoria destacó por anunciarse con hierros considerados de máxima dureza, entre ellos Dolores Aguirre, Cebada Gago, Cuadri, Murteira Grave, Moreno de la Cova o Joaquín Buendía, demostrando una firme disposición para afrontar todo tipo de compromisos.
En declaraciones previas a su despedida, la matadora ha asegurado afrontar la cita «con tranquilidad e ilusión», consciente de que ha llegado el momento de cerrar una etapa. Asimismo, ha mostrado su agradecimiento al empresario Alberto García por brindarle la oportunidad de despedirse en una plaza de primera categoría y ante su afición.
Tras su retirada, Mari Paz Vega no descarta continuar vinculada al mundo del toro. Entre sus aspiraciones figura la posibilidad de formar parte del equipo docente de la Escuela Taurina de Málaga, donde dio sus primeros pasos como alumna y comenzó una trayectoria que concluirá el próximo 15 de agosto en el ruedo de La Malagueta.









