POR ISRAEL PETRONILA «PIRRI»
Hoy debuto en esto de escribir en un “medio” y espero casi que sea un debut y retirada (por un largo tiempo) ya que no soy muy de escribir públicamente pero el compromiso que me une a este medio y a sus directores hacen que me atreva con esta gesta.
Me pidieron que escribiera unas palabras a mi gusto del tema que mejor viera y yo voy a aprovechar a contaros mi particular verano taurino por los pueblos de España. El verano le dedico mayoritariamente a vivir festejos menores, relacionados con las novilladas con caballos y sin caballos, ya que el principio de la temporada lo basamos en ver festejos en Las Ventas, nuestra querida casa, festejos de la Copa Chenel de la Comunidad de Madrid y derivados.
Pero cada año me doy más cuenta que el verano está más unido a las novilladas, no sería capaz de pasar un verano sin vivir estas hazañas en las portátiles que montan entre la atracción del “saltamontes” y los “coches de choque”. O la portátil que se sacan de debajo de la manga y con barrotes y burladero en la plaza del ayuntamiento y unos chiqueros portátiles también te montan en el patio del ayuntamiento, ¡que purísimo todo y que añejo!
El verano sin novilladas no sería verano; son la esencia más pura y más viva de nuestra afición.
Me he pasado el verano acompañando a dos novilleros sin caballos, uno de ellos desde hace ya varias temporadas y otro he empezado este verano a acompañarlo, y he de decir que tanto ellos dos como otros chavales de su misma situación… nos tienen un futuro garantizado.
El día que algunos de ellos, porque todos no creo que puedan serlo por la dureza que tiene el camino… lleguen a figuras del toreo, espero que se acuerden de estos veranos que viven. Pueblos de la España Profunda como llaman, pueblos de una España no tan profunda como son los pueblos que forman parte del “Certamen del Suroeste” de la Comunidad de Madrid. He tenido la oportunidad de asistir a una de las novilladas que hacen en Tielmes, plaza con solera de la comunidad de Madrid donde las haya… o una plaza tan simple, la típica portátil que montan en Perales de Tajuña con ese albero que parece maestrante, pero que deja de ser “tan típica” cuando ves que en ese cartel todos los años los novilleros matan una novillada sin caballos de D. José Escolar, aquí se escucha la típica frase “empiezan pronto… jajaja”.

En cada portátil perdida entre ferias y plazas de barrotes aprendemos que este oficio se forja lejos de los focos.
O la oportunidad de conocer la plaza de San Román de los Montes donde fui temporadas pasadas, a sus típicos festivales con su rollo jurisdiccional en medio de la plaza del pueblo donde se realiza el festejo y esa sandía que ponen en el centro del ruedo por así llamarlo, llena de petardos para que explote… la magia de España y su verano.
He tenido la oportunidad de ver como estos dos novilleros sin caballos, se crecían ellos solos, porque un día en la plaza más remota de España mataban una novillada algo más fuerte de la cuenta y cuando terminaban en el hotel estaban contentos porque se habían vaciado en esa plaza y se habían entregado al máximo y ellos mismos decían… “forma parte del camino, una menos o una más, como lo quieras ver”. He tenido la suerte de cerrar el verano en el que para mí es el certamen más importante de novilladas con caballos, como es el “Alfarero de Oro” de Villaseca de La Sagra que lo celebra en torno a sus fiestas patronales. Una vez más Fiestas de Pueblo y Toros, de la mano.
Quien llegue a figura del toreo debería recordar siempre que todo empezó aquí, en los pueblos, donde el toreo se vive de verdad.
Pienso que vivir esta etapa, en la España Profunda y algo menos profunda entre portátiles, plazas de barrotes, hostales y polideportivos para cambiarse las cuadrillas, por muchas trabas que ponga a veces el camino, o la carretera o el destino compensando con los buenos momentos que se viven, que muchos valen por tres… es una etapa diferente, como dirían en Tik Tok “la etapa de portátiles y polideportivos recomiendo no saltartela” y si tienes algún amigo que esté empezando en este bonito y duro mundo del toro y lo puedes acompañar hazlo, porque lo recordaréis de por vida.
Y algo que tenéis que recordar el día que estéis en los más alto del escalafón como figuras del torero, es recordar siempre de donde venís, de estos pueblos.
Gracias César de Juste y Esteban Gordillo por poder vivir estas vivencias a su lado.










