La Real Maestranza de Caballería de Sevilla vivió una tarde de esfuerzo, búsqueda y momentos de interés en una corrida de Alcurrucén en la que Lama de Góngora se erigió como principal protagonista tras cortar una oreja al mejor toro del encierro.
El sevillano firmó una actuación de mérito ante un ejemplar exigente que fue creciendo en la muleta. Lama de Góngora supo entenderlo a base de firmeza y temple, especialmente en las últimas series, donde logró el mayor grado de acople. La estocada al segundo intento le permitió pasear un trofeo que refuerza su posición en la plaza.
En su segundo turno volvió a mostrarse entregado ante un toro de menos fondo, destacando algún pasaje suelto de buen gusto, aunque sin redondear el triunfo.
Pepe Moral dejó una de las actuaciones más sólidas de la tarde. Se fue a portagayola en su primero y, ya en su segundo toro, firmó una labor de mucho mérito bajo un intenso aguacero. Con el cuarto, un astado de gran presencia y mejor condición por el pitón derecho, logró los pasajes más rotundos de la tarde, bajando la mano y ligando muletazos de poder y entrega. La petición no atendida quedó en una meritoria vuelta al ruedo.
Por su parte, Fabio Jiménez volvió a dejar constancia de su concepto y expresión pese a no contar con opciones claras en su lote. Ante dos toros de escasa colaboración, el riojano extrajo muletazos sueltos de notable calidad, confirmando una personalidad artística que pide nuevas oportunidades para expresarse con mayor continuidad.
En conjunto, una tarde de contenido y actitud en Sevilla, en la que los toreros supieron mantener el interés pese a las limitaciones del encierro de Alcurrucén.