El torero Lagartijo ha anunciado el fin de su protesta tras permanecer diez días en la plaza de toros de Córdoba, una acción que, según sus propias palabras, emprendió impulsado por el respaldo de su entorno y la necesidad de reivindicar su situación dentro del mundo del toreo.
Durante este periodo, el diestro ha atravesado momentos de gran dureza física y emocional. “Al principio me costaba, tenía rabia y coraje, pero conforme iban pasando los días solo me sostenía el cariño de mi gente y mi fe”, ha explicado. Finalmente, ha decidido abandonar la protesta por recomendación médica, ante el riesgo de que su estado comenzara a afectar a funciones vitales.
Lejos de plantear su acción como un enfrentamiento, Lagartijo ha subrayado que su objetivo era comprobar el apoyo real de su tierra, desmintiendo así las voces que cuestionaban su respaldo. “He podido comprobar que no ha sido así”, ha afirmado.
El torero también ha querido agradecer públicamente el apoyo recibido desde distintos ámbitos del toreo, destacando nombres como José María Garzón, Roca Rey, Sebastián Castella y Diego Ventura, entre otros profesionales y compañeros que le han mostrado su cercanía durante estos días.
En su mensaje, ha reivindicado además la dignidad del torero y ha denunciado las injusticias dentro del sector: “Lo que se gana un torero con su espada y su muleta no se lo puede arrebatar nada ni nadie”.
Lagartijo ha concluido con un mensaje de agradecimiento a la afición cordobesa y una promesa de futuro: regresar con más fuerza y volver a triunfar en su tierra, donde ya ha firmado destacadas actuaciones, incluyendo varias salidas por la Puerta de Los Califas.









