El empresario de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, José María Garzón, avanzó este lunes las cuatro ganaderías que participarán en la recuperación de la histórica exposición de toros en la Real Venta de Antequera, situada en el barrio sevillano de Bellavista.
El anuncio, recogido por el periodista Jesús Bayort, se produjo durante un acto organizado por El Correo de Andalucía en la sede de la Fundación Cajasol. En él, el empresario confirmó que los hierros elegidos serán La Quinta, Fuente Ymbro y El Parralejo, además de una novillada con el hierro del propio torero Alejandro Talavante.
Con esta iniciativa, Sevilla recuperará a partir de 2026 una tradición profundamente ligada a la historia taurina de la ciudad: la exposición pública de las corridas antes de su lidia en la Feria de Abril de Sevilla. Durante varias jornadas previas al inicio del ciclo en la Plaza de toros de la Maestranza, los aficionados podrán acercarse a los corrales de la histórica venta para contemplar de cerca los toros que posteriormente saltarán al ruedo del coso del Baratillo.
La recuperación de esta práctica devuelve protagonismo a uno de los enclaves más emblemáticos del mundo taurino sevillano. Fundada en 1916 por Carlos Antequera y distinguida con el título de “Real” tras la visita del rey Alfonso XIII, la Venta de Antequera fue durante décadas punto de encuentro para toreros, ganaderos y aficionados, convirtiéndose en antesala natural de la Feria de Abril.
Durante buena parte del siglo XX, los corrales de la venta acogieron las corridas que posteriormente se lidiaban en Sevilla, generando auténticos acontecimientos sociales en torno a la llegada de los toros. Aquellas visitas permitían a los aficionados contemplar los encierros a escasos metros y conversar con profesionales del sector, reforzando el vínculo entre la ciudad y el campo bravo.
La última corrida expuesta en la Venta de Antequera se remonta a 1988, cuando se presentó un encierro de Miura para un cartel compuesto por Manuel Ruiz ‘Manili’, Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’ y el rejoneador portugués Victor Mendes.
Con el regreso de esta tradición, Sevilla recupera uno de los rituales más singulares de su cultura taurina, reforzando la conexión entre el toro, la ciudad y la afición en los días previos a la feria.









