El rey emérito Juan Carlos I se convirtió en uno de los focos de atención en la corrida del Domingo de Resurrección celebrada en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, al asistir al festejo en el coso del Baratillo acompañado por la infanta Elena.
A la finalización del espectáculo taurino, el monarca emérito recibió en el propio recinto a los matadores Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey y David de Miranda, así como al empresario José María Garzón, en un encuentro que cerró una de las citas más relevantes del arranque de la temporada en Sevilla.
Su presencia en el tendido ya había generado expectación previa en una tarde de gran carga social y mediática, reforzando el carácter institucional y simbólico de una de las corridas de mayor tradición del calendario taurino sevillano.









