La afición de Las Ventas respondió este domingo a un interesante desafío ganadero protagonizado por los hierros de Valdellán y Juan Luis Fraile, con un buen sobrero de El Montecillo en tercer lugar. Alberto Lamelas dio una vuelta al ruedo tras petición y saludó una ovación, mientras Pérez Mota fue ovacionado y José Carlos Venegas perdió con la espada la posibilidad de cortar trofeos después de protagonizar dos faenas de importancia.
Lamelas protagonizó una de las actuaciones más rotundas de la tarde frente al segundo, un toro de Juan Luis Fraile encastado y exigente, que no permitió concesiones. El torero se mostró muy firme y dispuesto por ambos pitones, planteando una faena de máxima entrega en la que consiguió muletazos profundos, de mano baja y gran expresión ante una embestida que exigió mucho.
La afición madrileña reconoció el esfuerzo y la dimensión de la labor, aunque el desacierto con el acero le privó de mayores reconocimientos. Saludó una ovación desde el tercio.
Al quinto, de Valdellán, lo recibió Lamelas en la puerta de toriles antes de protagonizar un vibrante recibo a la verónica. El toro tuvo movilidad y emoción y volvió a exigir al madrileño mando y firmeza. Lamelas consiguió pasajes limpios y de buen trazo, especialmente cuando logró imponer su concepto y llevar las embestidas con la mano baja. La faena terminó yendo a menos, pero una buena estocada y la petición de oreja le permitieron dar una vuelta al ruedo.
Pérez Mota afrontó el lote de menores garantías de la tarde, aunque mostró en todo momento disposición y entrega. Ante el primero, de Valdellán, dejó algunos buenos compases sobre la mano derecha, mientras que el cuarto, de Juan Luis Fraile, se vino abajo después de un largo tercio de banderillas. El torero apenas pudo hacer más que mantenerse digno ante un animal que ofreció pocas opciones.
Al entrar a matar, el toro lo prendió de forma muy fea, aunque afortunadamente sin consecuencias para el torero.
La mejor versión de José Carlos Venegas llegó con el tercero bis, un buen sobrero de El Montecillo que se movió con ritmo y humillación. El jienense encontró pronto el sitio y pudo torear a placer, especialmente al natural, firmando una labor que consiguió calentar los tendidos.
Con el sexto, de Juan Luis Fraile, Venegas volvió a dejar una actuación de importancia ante otro toro colaborador. Hubo buenos momentos por ambos pitones y una clara voluntad de triunfo. Sin embargo, el desacierto con la espada en sus dos actuaciones terminó privándole de un reconocimiento mayor.
Así concluyó un desafío ganadero de interés en Las Ventas, con una terna que mostró disposición, firmeza y capacidad ante un conjunto de comportamientos variados y en el que la espada terminó marcando buena parte del resultado final.










