Inédito quedó el getafeño Javier Cortés por culpa del señor presidente, José María Costales, que una vez más quiso tomar un protagonismo que no le corresponde.
Cortés se encontró con un toro completamente descoordinado desde el primer capotazo y que, pese a las constantes protestas del público, no fue devuelto. Nulas fueron las opciones para Javier Cortés, que optó por abreviar por culpa del señor Costales, algo carente de sentido el no devolver el toro, más aún en un certamen clasificatorio como la Copa Chenel.
El toro fue arrastrado entre pitos y el público reconoció la labor de Javier Cortés con una ovación. Pitos también para el presidente.
Bonito el burraco de Condessa de Sobral, ofensivo, enseñando las puntas, que le tocó en suerte a El Rafi.
Volvió a coger los palos El Rafi tras la corrida de banderilleros en Arles, aunque debería plantearse volver a dejarlos tras un tercio de banderillas sin apenas lucimiento.
Dejó escapar un buen toro para lograr su pase a la siguiente fase: un animal pronto, con recorrido y humillación, al que no supo por dónde meter mano.
Estocada perpendicular y atravesada que escupió el toro y tres golpes de descabello.
Silencio para El Rafi y ovación para el toro.
Un aviso.
Serio también el tercero de la tarde, mejor hecho que su hermano lidiado en primer lugar, que fue recibido por Álvaro Burdiel a la verónica.
Fea voltereta del toro poco antes de tomar el encuentro con el caballo, y a punto estuvo de caerse en otras dos ocasiones tras salir de él.
Se dobló con el toro para sacarlo más allá de la segunda raya y comenzar a torear en redondo.
Mala condición la del toro de Guerrero y Carpintero, escaso de fuerza y corto de recorrido, que puso en apuros a Álvaro Burdiel, quien volvía a la Copa Chenel tras la cornada en la final a tres por un toro de Cuadri y demostró que aún sigue muy verde.
Tres pinchazos y estocada trasera desprendida.
Buen recibo a la verónica de Javier Cortés al cuarto de la tarde, un bonito toro castaño de Condessa de Sobral que cerraba la cara.
Galleó por chicuelinas para llevarlo al caballo, y el de Condessa de Sobral se arrancó con prontitud.
Quite por verónicas a pies juntos.
Buena lidia por parte de Pablo Gallego y buenos pares de Daniel Duarte, que se desmonteraron tras el tercio de banderillas.
Cuidó Javier Cortés al toro en el inicio, que parecía haberse venido a menos tras el tercio de banderillas.
Con suavidad y a media altura fueron las dos primeras series.
Caviar para paladares exquisitos las siguientes con la zurda, cogiendo la muleta con las yemas de los dedos y toreando con los vuelos, llegando a abandonarse por completo.
Qué torerazo es Javier Cortés y qué poco podemos disfrutarlo.
Pinchazo y tres cuartos de estocada hicieron rodar al toro.
Buscó el presidente una vez más el protagonismo, aguantando la petición mayoritaria hasta casi tener el toro arrastrado por las mulillas, pero finalmente fue concedida.
Oreja para Javier Cortés y palmas para el toro.
Regordío el último de Guerrero y Carpintero, que repuso en el capote de El Rafi.
Con algo más de acierto en este tercio de banderillas.
Falto de ajuste de nuevo El Rafi ante un toro boyante de Guerrero y Carpintero, que, sin excesiva humillación, se arrancaba con largura en sus embestidas.
Mejoró algo la faena al natural, por donde el toro mostró más calidad.
Cierre por luquesinas.
Dos pinchazos y estocada casi entera.
Vuelta al ruedo para El Rafi y ovación para el toro.
Cerró plaza el toro de Condessa de Sobral, el más fino de la tarde, recibido a la verónica por Álvaro Burdiel.
Medido el puyazo y quite por delantales de Burdiel.
Ayudados por alto para iniciar la faena.
Pronto y con recorrido este último toro.
Mejor la versión de Burdiel en el que cerró plaza, torero con buen concepto pero al que le falta aún mucho bagaje.
Estocada caída.
Se demoró menos el señor Costales en conceder la oreja a Álvaro Burdiel, pese a haber una petición menor.
Palmas para el toro y oreja para Álvaro Burdiel.
Plaza de Toros de Algete
Tercera corrida clasificatoria de la Copa Chenel
Toros de Condessa de Sobral y Guerrero y Carpintero: serios y flojos los de Carpintero; mejor hechos y más enclasados los de Condessa de Sobral.
Javier Cortés: ovación y oreja.
El Rafi: silencio y vuelta al ruedo.
Álvaro Burdiel: silencio y oreja.
Entrada: tres cuartos de plaza.









