El novillero dejó desde el inicio muestras de su disposición, destacando especialmente con tres buenos pares de banderillas que conectaron con los tendidos. Ya con la muleta, Izan Alonso supo imponerse a las dificultades de su oponente y construyó una faena en la que se gustó especialmente en los tercios, dejando momentos de buen gusto y torería.
La actuación fue creciendo en intensidad y logró una importante transmisión al público, que reconoció el esfuerzo y la entrega del joven novillero durante toda su labor.
Una actuación de mérito que tuvo como recompensa las dos orejas y un nuevo triunfo para Izan Alonso en Alicante.










