Se lidiaron cinco novillos de Hermanos Damián, de buen juego en líneas generales, manejables y colaboradores, permitiendo a los alumnos expresar sus conceptos y seguir avanzando en su aprendizaje.
La localidad de San Pedro acogió una nueva clase práctica organizada por la Escuela Taurina de Albacete, una cita concebida para la formación de los futuros valores del toreo y en la que los jóvenes alumnos tuvieron la oportunidad de seguir acumulando experiencia delante de animales con opciones.
Abrieron cartel Mario García, Jaime de Aníbal, Alberto Moya y Gabriel Calero. Los cuatro dejaron patente su disposición y sus ganas de agradar, mostrando detalles de interés durante sus respectivas actuaciones. Se les vio todavía en fase de aprendizaje, algo lógico en este tipo de festejos formativos, donde el objetivo principal es seguir adquiriendo oficio, recursos y confianza. Cada uno dejó apuntes de su personalidad y de su concepto, en una tarde en la que contaron con el respaldo de un público amable, tolerante y consciente del carácter didáctico del festejo, que premió con aplausos las acciones más destacadas y alentó a los jóvenes actuantes durante toda la tarde.
La auténtica revolución del festejo llegó en quinto lugar con la actuación de Izán Alonso. El alumno de la Escuela Taurina de Guadalajara conectó con los tendidos desde su recibo de capote, saludando al novillo con variadas largas y varios faroles de rodillas que levantaron los primeros olés de la tarde. Después quiso redondear su actuación participando activamente en todos los tercios, llegando incluso a colocar banderillas de rodillas en una demostración de valor y entrega.
Ante el novillo más flojo del encierro, Izán Alonso supo poner lo que al animal le faltaba. Con temple, decisión y una notable expresión torera, construyó una faena basada en el buen trazo de los muletazos tanto por el pitón derecho como por el izquierdo. La conexión con el público fue creciendo a medida que avanzaba la labor, que tuvo emoción, variedad y momentos de gran intensidad. Remató su actuación de una estocada efectiva que puso punto final a una sobresaliente actuación.
La petición fue unánime y el presidente concedió las dos orejas y rabo a Izán Alonso, triunfador indiscutible de una entretenida tarde de aprendizaje y afición en San Pedro. Con la salida a hombros del joven novillero se cerró una clase práctica que volvió a demostrar la importancia de estos festejos para el futuro de la tauromaquia.
FICHA DEL FESTEJO
San Pedro (Albacete). Clase práctica organizada por la Escuela Taurina de Albacete. Entrada gratuita. Se lidiaron cinco novillos de Hermanos Damián, de buen juego en conjunto, manejables y colaboradores.
- Mario García: Oreja.
- Jaime de Aníbal: Dos orejas.
- Alberto Moya: Oreja.
- Gabriel Calero: Dos orejas.
- Izán Alonso (Escuela Taurina de Guadalajara): Dos orejas y rabo.
Incidencias: Buena entrada y ambiente festivo. El público, muy receptivo durante toda la tarde, premió con generosidad las actuaciones de los jóvenes alumnos. Izán Alonso resultó el triunfador del festejo al cortar los máximos trofeos del quinto novillo.









