La finca Valtaja amaneció este 1 de marzo con ambiente de día grande para acoger una nueva edición del Bolsín Taurino “Sueño de Luces”. Desde mucho antes del comienzo, el público fue llenando los alrededores del tentadero, con familias, aficionados y profesionales del sector que no quisieron perderse una cita marcada por la ilusión y el futuro del toreo. Y la respuesta de los jóvenes alumnos estuvo a la altura de la expectación.
Todos los participantes, menores de 15 años, dejaron claro que el relevo generacional viene pisando fuerte. La mañana estuvo cargada de emoción, entrega y una verdad que solo puede nacer de la vocación más pura.
Izan Alonso demostró ambición y torería. Desde que se fue a la puerta de chiqueros se le vio decidido, con personalidad y hambre de triunfo. Su concepto dejó detalles de madurez impropios de su edad, siempre buscando hacer las cosas con gusto y asentamiento.
Para Angelito la jornada tenía un significado especial: era la primera vez que se ponía delante de un animal en público y también la primera vez que lo mataba. Afrontó el compromiso con una mezcla de nervios y valor que conquistó al tendido. Su entrega fue total, y el paso que dio en Valtaja supone un antes y un después en su incipiente trayectoria.
Curro de Belén mostró garra y un deseo constante de estar delante del animal en todo momento. No se dejó nada dentro. Su actitud fue de entrega absoluta, siempre buscando la cara del novillo, sin renunciar a la pelea y dejando patente que quiere abrirse camino a base de determinación.
El triunfador del bolsín fue Juan Morales. Fue el más completo en todos los tercios, destacando tanto con el capote como con la muleta y rubricando su actuación con seguridad. Supo entender a su oponente y ofrecer una actuación redonda, sólida y firme. Aun así, el jurado lo tuvo muy complicado para decidir el ganador, porque el nivel general fue alto y todos los alumnos dejaron una imagen magnífica. Las ganas y la ilusión que se respiraron durante toda la mañana fueron, sin duda, uno de los grandes triunfos de la jornada.
Como broche de oro, cerró el festejo el novillero con picadores Jesús Romero, que toreó un novillo y firmó una actuación cumbre. Mostró una dimensión de novillero ya forjado, con seguridad, temple y ambición. Su actuación puso el colofón perfecto a una jornada matinal inolvidable y dejó en el aire las ganas de volver a verlo el próximo 12 de abril en Las Ventas.
El Bolsín Taurino “Sueño de Luces” volvió a demostrar que el futuro del toreo late con fuerza y que, mientras existan escenarios como la finca Valtaja y jóvenes con tanta pasión, la llama seguirá encendida.






















