Villarrobledo acogía este lunes, 17 de agosto, una corrida de toros en la que se lidiaban seis toros de Peñajara para Antonio Ferrera, Manuel Escribano y Javier Cortés. Los tres matadores salieron a hombros tras una tarde de triunfo en la que cada uno cortó tres orejas.
Antonio Ferrera paseó una oreja del primero de la tarde, un toro manejable al que toreó con temple, dominio y capacidad, logrando además conectar con los tendidos. El extremeño firmó una labor asentada y de oficio que remató con una buena estocada, suficiente para obtener el primer trofeo de la tarde.
Manuel Escribano cortó una oreja al segundo, un toro manejable aunque exigente, ante el que el sevillano mostró firmeza y oficio para sobreponerse a las dificultades del animal. Una faena de entrega y capacidad que tuvo recompensa tras la estocada.
Javier Cortés cuajó al tercero una faena de auténtico cante grande, una verdadera delicatessen de fondo, armonía, gusto, elegancia y torería. El madrileño dejó momentos de especial belleza, con un toreo al natural extraordinario, llevando al animal con suavidad y profundidad y mostrando una gran capacidad para expresarse con pureza. Una labor de alto contenido artístico que remató con una gran estocada, tras la que cortó dos orejas.
Antonio Ferrera cortó las dos orejas del cuarto de Peñajara tras protagonizar una faena de inspiración, personalidad y entrega. El extremeño dejó patente su particular manera de interpretar el toreo, conectando con los tendidos y construyendo una labor de gran intensidad que encontró la recompensa máxima en forma de dos trofeos.
Manuel Escribano cortó las dos orejas del quinto de Peñajara tras una faena de gran intensidad y entrega, en la que el sevillano expuso mucho ante un buen toro y supo mantener la conexión con los tendidos. La labor tuvo emoción y firmeza y encontró su broche en una gran estocada, que puso en sus manos los dos trofeos.
Javier Cortés cortó una oreja del sexto, un toro que fue de más a menos y terminó viniéndose abajo, pero al que el madrileño supo entender a la perfección. El torero se mostró por encima de las condiciones del animal, buscando siempre la medida y el temple para exprimir hasta el último resquicio de su embestida y construir una faena asentada que tuvo como recompensa un trofeo.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Villarrobledo (Albacete). Corrida de toros. Toros de Peñajara.
- Antonio Ferrera, oreja y dos orejas.
- Manuel Escribano, oreja y dos orejas.
- Javier Cortés, dos orejas y oreja.









