Fernando Adrián fue el gran triunfador de la corrida celebrada en Segovia con motivo de la festividad de San Juan y San Pedro. El madrileño abrió la Puerta Grande tras cortar tres orejas en una tarde marcada por su entrega y firmeza frente a una desigual corrida de Sancho Dávila, en el estreno de Espectáculos Marisma al frente de la plaza segoviana.
El tercer toro fue el de su gran explosión. Fernando Adrián lo recibió con gusto a la verónica antes de construir una faena ligada y de gran intensidad. El ejemplar de Sancho Dávila embistió con clase por ambos pitones y el madrileño aprovechó su buen son con tandas largas y templadas. Cuando el toro comenzó a perder fuelle, acortó distancias para mantener el interés de la faena, rematándola con unas ajustadas bernadinas y una estocada que le valieron las dos orejas.
El sexto, noble aunque de embestida más exigente, volvió a encontrar a un Fernando Adrián muy dispuesto desde el inicio. Comenzó la labor con pases cambiados por la espalda y fue entendiendo las condiciones del animal, al que había que llevar muy metido en la muleta. La faena fue creciendo en las cercanías y culminó con unas manoletinas que conectaron con el público. La espada hizo guardia y necesitó dos descabellos, perdiendo un triunfo mayor y quedando el premio en una oreja.
Diego Urdiales abrió la tarde frente a un toro de buenas intenciones al que toreó con gusto desde el capote. El riojano dejó una faena de buen corte, especialmente sobre la mano derecha, que rubricó con una certera estocada para pasear la primera oreja del festejo.
En el cuarto apenas encontró opciones de lucimiento. El toro, falto de raza y poder, obligó a una lidia basada en el pulso y la paciencia. Urdiales logró arrancarle algunos muletazos de mérito muy cerca de los pitones antes de dejar una gran estocada, siendo ovacionado.
Alejandro Talavante se encontró con un lote de escasas posibilidades. El segundo apenas ofreció opciones por su falta de movilidad y el extremeño solo pudo dejar algunos muletazos aislados de mérito. Sin embargo, fue en el quinto donde firmó una de las faenas de mayor contenido de la tarde. Con inteligencia, suavidad y mucho temple, fue construyendo una labor que creció conforme avanzaba la faena, dejando varias tandas de gran categoría por ambos pitones. El pinchazo previo a la estocada y la escasa conexión de los tendidos con su obra redujeron el balance a una ovación tras petición.
La corrida, que despertó una notable expectación por reunir a tres de los triunfadores de la pasada Feria de San Isidro, dejó como gran vencedor a Fernando Adrián, que volvió a confirmar el excelente momento que atraviesa.
Ficha del festejo
Segovia. Corrida de toros con motivo de la festividad de San Juan y San Pedro. Casi tres cuartos de entrada. Toros de Sancho Dávila, variados de presentación y de desigual juego.
- Diego Urdiales: oreja y ovación.
- Alejandro Talavante: silencio y ovación.
- Fernando Adrián: dos orejas y oreja.
Incidencias: Antes del inicio del festejo se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto ocurrido en Venezuela.










