La corrida de La Palmosilla dejó en Pamplona uno de los encierros de mayor interés de la Feria de San Fermín. Sin un toro de triunfo rotundo, el conjunto ofreció movilidad, calidad y opciones para el lucimiento, aunque la escasa fuerza de varios ejemplares y el desacierto con los aceros redujeron el balance artístico. Fernando Adrián fue el único espada que paseó un trofeo tras una sólida actuación frente al quinto, mientras que Samuel Navalón dejó una de las imágenes de la tarde por concepto y entrega. Fortes, que compareció con una cornada interna sufrida el día anterior en Arévalo, mostró una vez más su compromiso y disposición.
El primero acusó desde salida su falta de fuerza y obligó a Fortes a plantear una faena medida, buscando siempre la media distancia y evitando exigir a un animal que perdía las manos cuando se empleaba. El viento complicó aún más una labor que nunca terminó de tomar vuelo y que quedó diluida tras el desacierto con la espada.
Con el cuarto, un toro también justo de poder, Fortes volvió a mostrarse inteligente para interpretar una embestida deslucida. Cuando parecía imposible levantar la faena, un susto tras perder pie puso al público en tensión. El malagueño volvió a la cara del toro y firmó una actuación de mérito antes de dejar una estocada que le valió una ovación.
Fernando Adrián encontró en el segundo un toro manejable y con buenas condiciones por el pitón derecho. Tras un inicio de rodillas condicionado por el viento, construyó una labor templada y limpia, destacando varias tandas de mérito antes de perder el posible premio con el acero.
El mejor momento de la tarde llegó con el quinto. El toro de La Palmosilla sacó un notable fondo y permitió al madrileño expresar su concepto en una faena de ligazón y buen trazo, especialmente sobre la mano derecha. Después de varias series de calidad, intentó un final de rodillas que no terminó de funcionar, corrigiendo el planteamiento con unas bernadinas muy ajustadas. El pinchazo previo dejó el premio en una oreja, mientras el toro era despedido con una fuerte ovación en el arrastre.
Samuel Navalón volvió a dejar constancia de su buen momento con el tercero. Tras un brillante recibo capotero y un inicio de faena de rodillas, entendió a la perfección a un toro que pedía mimo, temple y precisión. Las mejores series llegaron al natural, aunque el animal terminó viniéndose abajo. Un pinchazo antes de la estocada redujo el premio a una ovación.
El sexto fue el ejemplar de mayor presencia del envío. Navalón volvió a apostar fuerte desde la portagayola, pero el toro quedó resentido tras golpearse de salida. Ya en la muleta, el valenciano sufrió una fuerte voltereta cuando intentaba someter la embestida al natural. Lejos de amilanarse, regresó a la cara del toro y firmó un final de enorme entrega en los terrenos de toriles. El fallo con el descabello enfrió una petición de oreja que parecía posible y dejó al joven torero sin el premio que su actuación había merecido.
FICHA DEL FESTEJO
Pamplona (Navarra). Octavo festejo de la Feria de San Fermín 2026. Lleno. Toros de La Palmosilla, de buen juego en líneas generales, con movilidad y opciones para el lucimiento, aunque condicionados por la falta de fuerza en varios ejemplares.
- Fortes: silencio y ovación tras aviso.
- Fernando Adrián: ovación y oreja.
- Samuel Navalón: ovación y ovación.










