Desde la emoción más pura y el respeto al toreo de siempre, Fernández de la Puebla se abre para contarnos una historia marcada por la devoción, la verdad y el sentimiento. Un torero forjado en los sueños de la infancia, en la inspiración de los maestros y en la búsqueda constante de la pureza. En esta entrevista, descubrimos su alma, su concepto y las ilusiones que lo empujan cada tarde a vestirse de luces.

¿Cómo empezó tu historia con el toro?
A los 10 añitos, sin tener nada que ver con el toro, mi padre decidió ver un festival que se organizó en mi pueblo, y yo como niño con capricho, quise acompañarle. Desde ahí, después de ver torear a los Maestros Espartaco y Morante, llorando miré a mi padre y le dije “Yo quiero ser como ellos…” Después de ese momento, me escapaba a escondidas del entrenamiento de fútbol para irme a torear de salón a la finca del Maestro Morante.
¿Qué sientes al ponerte cada tarde el traje de luces?
Cuando me enfundo el vestido de torear, siento una inmensidad de sensaciones, plenitud, alegría, incertidumbre, miedo, pero es la sensación más bonita del mundo para mi, no hay momento en el que me sienta más pleno que ese.
¿Cómo consideras que es tu concepto de toreo?
Simplemente me gusta reflejar la VERDAD en mi toreo, intento transmitir lo que siente mi alma, PUREZA y SENTIMIENTO. Soy un enamorado del toreo añejo y artista, pero me gusta que sean los mismos aficionados los que interpreten lo que reflejo cada tarde.
Hay un vestido de torear muy especial en tu armario ¿no? Cuéntanos un poco sobre él, ese Gran Poder y Oro.
Es el vestido de torear al que guardo un cariño especial, fue mi primer vestido que pagué poco a poco con toda la ilusión del mundo, siendo el que soñaba tener en propiedad y con el que me veía en sueños triunfando cada tarde. Buscamos un color exacto a la túnica del Gran Poder de Sevilla, ya que le tengo una inmensa devoción, y siento que lo llevo a ÉL en cada tarde conmigo.

Imagino que la alternativa está en el punto de mira, ¿en qué plaza te gustaría que fuese? Y, ¿qué cartel?
Es algo que todos los días se piensa evidentemente, y con lo que sueño cada día.
Mi sueño sería convertirme en matador de toros en la plaza que me vio crecer desde niño, en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en un cartel que sería muy especial para mi, junto al Maestro Morante, que ha sido mi base en el toro desde que comencé y junto al Maestro Ruiz Muñoz, que es mucho más que un hermano para mi, y me ha cambiado la vida tanto en el toro como en el aspecto personal.
¿Tienes algún referente que te ayude a ser pulir ese concepto? Ya sea del presente o del pasado.
Siempre intento coger detalles buenos de cada torero que me hace vibrar, aunque intento siempre transmitir en base a mi propia personalidad, nunca dejo de ver vídeos de toreros como Morante, Paula, Romero, Ruiz Muñoz o Urdiales, entre muchos otros…
¿Qué mensaje transmitirías a la afición que aún no conoce a Fernández de la Puebla?
A la afición me gustaría transmitirles que estoy deseando que me dejen enseñarles un poco cada pedacito de mi alma en cada tarde, y sobretodo, que me encantaría poder hacerlos emocionarse en las próximas tardes que están por venir.















