El casi lleno registrado en la Plaza de Toros Monumental Román Eduardo Sandia devolvió a la Feria del Sol el pulso de las grandes ocasiones. La presencia de David Fandila El Fandi y Jesús Enrique Colombo bastó para reverdecer el tirón taquillero en el coso merideño, en una tarde que, además de triunfal, resultó clave en lo económico para el abono de este año.
El granadino volvió a demostrar por qué es un fijo en esta plaza, donde suma una estadística imponente tras más de dos décadas de comparecencias. Su conexión con el público andino es garantía de ambiente y entrega, algo que también sucede con el torero de Táriba, ídolo local y espada de fuerte arraigo entre la afición venezolana.
El encierro anunciado de San Antonio llegó desigual de presentación y juego, con dos toros de Campolargo como remiendos tras incidencias en el traslado. Precisamente los ejemplares de este último hierro terminarían siendo protagonistas decisivos del festejo.
El Fandi abrió su cuenta con “Embajador”, de Campolargo, un toro noble al que recibió con larga cambiada y cuidó en varas. Compartió un vibrante tercio de banderillas con Colombo antes de cuajar una faena templada y medida, especialmente por el pitón derecho. La estocada, rotunda y en lo alto, puso en sus manos las dos orejas.
Con su segundo, de San Antonio, volvió a mostrarse poderoso con los palos y voluntarioso con la muleta ante un toro de recorrido más justo. Dos pinchazos y un descabello redujeron el premio a palmas. En el que cerraba su lote, un ejemplar de escasa entrega, tiró de oficio y recursos, saludando desde el tercio tras estocada atravesada.
Colombo, por su parte, se encontró en primer turno con un toro de embestida intermitente al que exprimió con entrega en todos los tercios. La petición de oreja, tras estocada efectiva, no fue atendida por la presidencia, generando protestas en los tendidos.
El cuarto, “Sevillano”, permitió al venezolano desplegar su ambición. Firme con el capote y espectacular en banderillas, alargó la faena buscando el indulto en medio de un ambiente encendido. Tras pinchazo y estocada, cortó dos orejas y el toro fue premiado con la vuelta al ruedo.
El clímax llegó con el sexto, “Merideño”, también de notable nobleza. Bajo una fina llovizna, Colombo firmó la faena de la tarde, templada y variada, conectando intensamente con el público. La petición fue unánime y, tras reiterados avisos y tensión en los tendidos, el palco concedió el indulto. Las dos orejas simbólicas rubricaron una tarde de apoteosis para el torero local.
La masiva entrada y el entusiasmo del público confirmaron que cuando el cartel tiene argumento y verdad en el ruedo, Mérida responde.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia” (Mérida, Venezuela)
Domingo, 15 de febrero de 2026
II corrida de la LV Feria del Sol
Entrada: Más de tres cuartos de plaza (aprox. 14.000 espectadores)
Tarde fría, con llovizna en el último toro.
Toros de San Antonio (Edgar Varela), justos de presentación y nobles en distinto grado. Destacó el 4º bis, “Sevillano” (Nº 75, 440 kg), premiado con la vuelta al ruedo.
Dos toros de Campolargo, correctos de presentación. Indultado el 6º, “Merideño” (Nº 374, 432 kg).
Pesos: 430, 432, 448, 440, 430 y 432 kg.
David Fandila “El Fandi”, de blanco y oro con remates negros: dos orejas, palmas y saludo desde el tercio.
Jesús Enrique “Colombo”, de burdeos y oro con cabos blancos: palmas tras petición, dos orejas y dos orejas simbólicas.
Incidencias: Presidió Alí Quintero. El festejo comenzó con 15 minutos de retraso y tuvo una duración aproximada de 2 horas y 40 minutos. El exbeisbolista Oswaldo Guillén asistió al festejo y recibió el brindis de los espadas.









