El mundo del toro despide a Luis Álvarez, fallecido este domingo en Madrid a los 88 años. Nacido en Tánger el 8 de octubre de 1938, Álvarez estuvo vinculado durante décadas a distintas facetas de la Tauromaquia, primero desde los ruedos y posteriormente desde los despachos.
En sus comienzos fue novillero, anunciándose con el sobrenombre de Andaluz II, en referencia a su parentesco con Manuel Álvarez Andaluz. Entre sus actuaciones figura su presentación en la plaza de Las Ventas de Madrid, el 4 de septiembre de 1960, con novillos de Escolar, en un cartel que completaron José Morán «Facultades» y José María Montilla.
Tras abandonar la profesión activa, Luis Álvarez encaminó sus pasos hacia los estudios de Publicidad y Marketing, conocimientos que posteriormente aplicaría a una dilatada carrera profesional dentro del mundo taurino.
Como empresario y apoderado, estuvo al frente de las carreras de numerosos toreros de relevancia. Entre los nombres que pasaron por sus despachos figuran Morenito de Maracay, Enrique Ponce, César Rincón, Antonio Ferrera, Luis Bolívar, Sebastián Castella y Santiago Ambel Posada.
Su trayectoria empresarial también estuvo estrechamente ligada a la gestión de plazas y a la organización de festejos. Formó parte del equipo directivo de la empresa que, bajo la dirección de Manuel Martínez Chopera, gestionó la organización de los espectáculos taurinos en Las Ventas de Madrid. También estuvo relacionado con plazas como Valencia y La Coruña, además de participar en la organización de ferias y festejos en distintos puntos de América.
Luis Álvarez deja atrás una trayectoria reconocida en el mundo taurino, en la que recorrió buena parte de los caminos de esta profesión: desde la arena como novillero hasta los despachos como apoderado y empresario.
Era padre de la periodista taurina Estrella Álvarez y del empresario teatral Luis Álvarez.
Descanse en paz.









