El mundo del toro llora la pérdida de Manuel Hurtado Navarro, quien falleció este lunes en Madrid a los 83 años de edad. Figura muy respetada en el ámbito taurino, desarrolló gran parte de su trayectoria en la zona centro, especialmente en Colmenar Viejo, donde dejó una profunda huella.
Natural de Ibros, Hurtado se estableció en tierras colmenareñas a mediados de los años ochenta. Allí desempeñó un papel clave en la historia de la ganadería El Álamo, que adquirió en 1984 junto a Modesto Bargueño y Luis Arquillos. Posteriormente, ya en solitario, fundó la divisa El Retamar, de procedencia Núñez, consolidando su vinculación con el campo bravo madrileño.
Además de su faceta ganadera, destacó como apoderado, siendo especialmente relevante su relación profesional con Jesús Millán, a quien acompañó desde sus inicios hasta 2002, ya como matador de toros. Durante esa etapa, ambos compartieron importantes éxitos en plazas de primer nivel como Zaragoza o Castellón de la Plana.
Posteriormente, Hurtado dirigió las carreras de toreros como Rafael Ayuso, Morenito de Aranda, Fernando Robleño o Luis Antonio Gaspar «Paulita», consolidando su prestigio como hombre de confianza y gran conocedor del sector.
Sus restos mortales se encuentran en el Tanatorio La Paz de Alcobendas, donde numerosos aficionados, profesionales y allegados están acudiendo a rendirle homenaje. Su fallecimiento deja un vacío notable en la tauromaquia, especialmente en la comarca madrileña donde desarrolló buena parte de su vida y legado.
Descanse en paz.









