6º: Nº91, «Milanés», 597 kg para Sergio Rodríguez
Las Ventas fue un mar de lágrimas en la despedida del torero más grande del siglo XXI, en una tarde que quedará grabada para siempre en la memoria del toreo. Entre tanta emoción, llegó el turno del confirmante, Sergio Rodríguez, con toda la hambre y la ilusión del que busca abrirse camino en Madrid.
De rodillas en el tercio, saludó al sexto con una larga cambiada que levantó al público, hilvanando después un buen recibo de verónicas. El colorado oscuro de Garcigrande, que cerraba plaza en un día histórico, tomó dos puyazos bien medidos, empujando con entrega y la cabeza metida abajo.
Sergio Rodríguez estuvo más que correcto ante un toro noble y fijo, dejando lo mejor por el lado derecho, en un par de tandas de muletazos bajos y templados, de trazo profundo. Su faena, serena y sincera, sirvió para dejar buen sabor de boca en unos tendidos aún conmocionados por lo vivido a lo largo de la tarde.
Remató con un bajonazo. Silencio tras aviso para Sergio Rodríguez, que confirmó su alternativa en una tarde cargada de historia y emoción.
5º: Nº95, «Tropical», 583 kg para Fernando Robleño
Recibió Robleño a “Tropical” con un saludo capotero sin mayor lucimiento, al que siguió un quite por chicuelinas con sabor y oficio. Brindó este, su último toro como matador, a sus hijos, en un gesto cargado de emoción y significado.
El toro no facilitó las cosas: embestida irregular y poca entrega, pero el madrileño tiró de experiencia y temple para dejar detalles de torero hecho, de los que resumen una vida de oficio y dignidad. Faena de empeño y profesionalidad que encontró el reconocimiento del público. Oreja para Robleño y silencio para el toro.
4º: Nº102, «Tripulante», 554 kg para Morante de la Puebla
De rodillas saludó Morante con un recibo capotero de gran expresión y torería. Al llevarlo al caballo sufrió una fea y fuerte voltereta que lo dejó a merced del toro, aunque por fortuna sin consecuencias graves. Continuó la lidia visiblemente dolorido, con gestos de molestia en la espalda y zona lumbar, pero firme y con el orgullo intacto.
Brindó la faena al presidente de VOX, Santiago Abascal, en un gesto de amistad. Desde el inicio, el temple y la pureza marcaron el trazo de su muleta. Sonaron los “olés” rotundos de una plaza entregada ante un torero que, pese al dolor, bordó el toreo caro. “Tripulante”, desigual y justo de fuerzas, permitió a Morante componer muletazos de enorme belleza y sabor clásico. Una estocada fulminante rubricó la obra. Dos orejas y Puerta Grande para el genio de La Puebla del Río.
3º: Nº53, «Chaparrito II», 556 kg para Fernando Robleño
Fernando Robleño se mostró sereno y templado desde los primeros compases, tratando de fijar la embestida de “Chaparrito II”. Destacó la buena brega de Iván García en el tercio de varas. Robleño brindó su faena a todos los aficionados y compañeros del mundo del toro que lo han acompañado a lo largo de su carrera, en un gesto sincero y emotivo.
Con la muleta en la diestra, paralelo a las tablas, extrajo muletazos limpios y de mérito frente a un toro exigente y sin entrega. Intentó ligar los naturales con toques precisos y voz firme, pero el escaso juego del astado marcó el tono de la faena. Tras varios pinchazos el toro cayó. Silencio para toro y torero.
2º: Nº57, «Postinero», 615 kg para Morante de la Puebla
Morante saludó a “Postinero”con verónicas de ensueño, cargadas de arte y compás, rematadas con dos medias que hicieron vibrar los tendidos. Antes de llevarlo nuevamente al caballo, regaló un quite por verónicas de sabor añejo, Fernando Robleño también realizó un quite del mismo corte.
El sevillano brindó la faena a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, antes de iniciar con las rodillas flexionadas y una trincherilla de exquisito trazo. Sin embargo, el toro pronto mostró aspereza y falta de entrega, desluciendo los intentos de Morante por hilvanar faena. Ante la nula colaboración del astado, el de La Puebla abrevia con macheteo y acorta por imposibilidad. Diversos pinchazos antes de lograr la estocada definitiva. Silencio tras su labor.
1º: Nº49, «Saleroso», 534 kg para Sergio Rodríguez
Sergio Rodríguez recibió a “Saleroso” con una mezcla de verónicas y chicuelinas, conduciéndolo hacia el caballo con galleo elegante. El primer puyazo fue medido, aunque en el segundo el toro se empleó con escasa fuerza. Emotivo brindis a su padre, presente en toda su carrera, marcó un momento de gran carga sentimental.
En la muleta, el toro se mostró arrítmico y sin transmisión. Sergio buscó el toreo en redondo, sacando series interesantes por el pitón derecho ante una embestida sosa, y destacó especialmente al natural, logrando muletazos de hondura y fondo. Por el izquierdo también dejó pasajes de buen corte y temple. Cerró la faena con una estocada casi entera y trasera. Silencio para toro y ovación tras aviso al torero.
FICHA DEL FESTEJO:
Plaza de toros de Las Ventas – Última de la Feria de Otoño. Lleno de «No hay billetes». Toros de Garcigrande.
• MORANTE DE LA PUEBLA: silencio y dos orejas
• FERNANDO ROBLEÑO: -despedida de los ruedos- , silencio y oreja
• SERGIO RODRÍGUEZ: – confirmación alternativa – , ovación tras aviso y silencio









