
POR LUCIA MENGUAL
La tarde tuvo un denominador común: el interés de una terna que encontró distintas formas de hacer frente a un encierro de El Parralejo. Cuando los toros ofrecieron posibilidades, los tres toreros supieron aprovecharlas; cuando las condiciones fueron más complicadas, también hubo capacidad para buscar soluciones. La gran diferencia estuvo en la espada, que condicionó especialmente la actuación de Borja Jiménez.
DESARROLLO: Marco Pérez tuvo en el tercero una oportunidad que no dejó escapar. El toro no salió con excesivo poder, pero mostró nobleza y fue permitiendo que su matador construyera la faena de menos a más.
El salmantino apostó por la emoción desde el comienzo y abrió la faena en los medios. Sin precipitarse, fue ganando mando hasta conseguir alargar las embestidas. La faena encontró su mejor versión al natural, donde Pérez toreó con mayor profundidad y consiguió los momentos más sentidos.
El final fue contundente. Una estocada efectiva hizo que las dos orejas terminaran en sus manos, sellando así un debut malagueño de máxima importancia.
El sexto no permitió repetir la historia. El animal tenía más genio que calidad y obligó al joven torero a reaccionar constantemente. Pérez estuvo pendiente de los cambios en la embestida, mantuvo una colocación firme y resolvió una papeleta complicada. El público valoró el esfuerzo con una ovación tras petición.
El Fandi comenzó su tarde con un ejemplar que apuntó buenas maneras, especialmente en los primeros compases por el lado derecho. El toro, sin embargo, fue perdiendo fuelle y obligó al granadino a trabajar para mantener la faena arriba. Como es habitual, el tercio de banderillas volvió a convertirse en uno de los momentos de mayor conexión con el público. Después, en la muleta, El Fandi tiró de recursos y consiguió aprovechar las opciones que todavía conservaba el toro. Un primer intento fallido con la espada no le hizo perder la oportunidad y, al segundo, logró cortar una oreja.
El cuarto permitió ver una versión todavía más ambiciosa del torero. El Fandi se marchó a recibirlo a portagayola y desde ese momento quedó clara su intención de buscar el triunfo. El animal acudió con mayor prontitud, tuvo buen recorrido y humilló, condiciones que el granadino aprovechó para desarrollar una faena intensa. La diestra fue el principal argumento de la obra, con series en las que consiguió someter al toro y mantener la emoción. La actuación apuntaba a un premio mayor, pero la colocación de la estocada hizo que se redujera a una oreja, pese a que la segunda fue reclamada insistentemente desde los tendidos.
Borja Jiménez tuvo que conformarse con el reconocimiento del público. Su primero comenzó sin regalar demasiado, pero el sevillano supo esperar. Conforme el toro fue enseñando mejores condiciones, Jiménez encontró la manera de templarlo y terminó construyendo una faena de creciente importancia. El toreo al natural fue el punto fuerte. Hubo muletazos largos y de buen trazo, aunque la falta de acierto con la espada impidió que la labor se tradujera en un trofeo.
El quinto ofreció más emoción. Borja no quiso esperar y se colocó en el centro del ruedo para iniciar la faena con pases cambiados por la espalda. A partir de ahí fue reduciendo terrenos y aumentando la exigencia. El toro respondió con fondo y transmisión y el sevillano aprovechó para imponer un toreo de mano baja, ligado y poderoso. Los tendidos reconocieron el esfuerzo y la faena alcanzó uno de sus puntos culminantes en los terrenos cortos.
La espada, sin embargo, volvió a frenar el triunfo. El pinchazo hondo y el descabello dejaron como recompensa una vuelta al ruedo después de una petición de oreja.
La tarde terminó así con Marco Pérez como gran triunfador numérico, dos orejas para El Fandi y la sensación de que Borja Jiménez había hecho méritos suficientes para haber acompañado a sus compañeros en el capítulo de los trofeos de no haber mediado el acero.
FICHA DEL FESTEJO:
Plaza de toros de La Malagueta, Málaga. Corrida de toros. Festejo celebrado dentro de la Feria de Málaga. Toros de El Parralejo, de juego desigual, destacando los ejemplares que permitieron mayor lucimiento.
* David Fandila ‘El Fandi’: oreja y oreja con fuerte petición de la segunda.
* Borja Jiménez: ovación y vuelta al ruedo tras petición.
* Marco Pérez: dos orejas y ovación tras petición.









