Diego Ventura volvió a marcar las diferencias en Albacete con una actuación de máxima figura del rejoneo. El luso cortó cuatro orejas, con una fortísima petición de rabo en el quinto, y se convirtió en el gran protagonista de una corrida de rejones que volvió a reunir una gran entrada en los tendidos.
El clasicismo de Rui Fernandes, que paseó una oreja, y la mala suerte de Leonardo Hernández, sin opciones de premio ante un lote de escaso celo, completaron una tarde en la que Ventura volvió a demostrar su dimensión.
Lo del rejoneador luso en el quinto fue de otro nivel. Una de esas faenas que trascienden incluso el resultado. El público de Albacete llegó a pedir con fuerza los máximos trofeos después de una actuación en la que Ventura desplegó toda su tauromaquia.
Con ‘Oro Negro’ destacó por su precisión, con ‘Lío’ volvió a levantar al público y con ‘Bronce’ desató la locura en una banderilla sin cabezada. Todo tuvo intensidad y perfección, incluido el rejón de muerte, que hizo doblar al toro sin puntilla.
Al echar pie a tierra, Ventura quedó enganchado en el caballo y sufrió una caída en la que se hizo daño en una mano. Tras dar la vuelta al ruedo, tuvo que pasar por la enfermería mientras los tendidos protestaban la decisión presidencial.
Ya en su primero, Ventura había puesto la plaza boca abajo desde la primera banderilla con ‘Quirico’, después de un ajustadísimo galope de costado. Aprovechó la calidad del toro de Los Espartales para construir una faena de enorme ajuste y precisión.
Los quiebros con ‘Quitasueños’, las rosas y las banderillas cortas llevaron la faena a lo más alto, rematada con acierto con el rejón de muerte. Las dos orejas fueron el premio a una actuación que confirmó nuevamente su especial idilio con Albacete.
Rui Fernandes cortó una oreja al primero, un toro al que le faltó mayor poder en sus embestidas. El portugués desarrolló una actuación pura y clásica, batiendo siempre al pitón contrario y buscando las reuniones con precisión. Tras tres banderillas cortas, dejó un rejón efectivo y obtuvo el trofeo.
En el cuarto, otro animal noble pero con raza medida, Fernandes volvió a poner todo de su parte para mantener la conexión con los tendidos. Varias piruetas en la cara y un par a dos manos completaron una faena sobria, aunque el fallo con el rejón de muerte emborronó el resultado. Ovación.
Leonardo Hernández no tuvo fortuna con el sorteo. El tercero, serio y con buen perfil, mostró escaso celo y deslució las reuniones. El extremeño tuvo que tirar de raza para sostener una faena que no encontró la colaboración necesaria en el toro. La falta de acierto con el rejón de muerte dejó todo en una ovación.
El sexto tuvo buena intención en los primeros compases, pero sangró en exceso y terminó condicionando su comportamiento. La faena de Leonardo, que comenzó con buen tono, fue perdiendo fuerza ante la condición del animal. Silencio para cerrar una tarde marcada por la mala suerte del extremeño.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Albacete. Corrida de rejones. Sexto festejo de la Feria de Albacete 2026. Casi lleno. Toros de Los Espartales
- Rui Fernandes: oreja y ovación.
- Diego Ventura: dos orejas y dos orejas con fuerte petición de rabo.
- Leonardo Hernández: ovación y silencio.
Incidencias: Antes de romper el paseíllo sonaron los acordes del Himno de España. Diego Ventura pasó por la enfermería tras sufrir una lesión en una mano al caer al finalizar su actuación frente al quinto.










