La plaza de toros de Pozoblanco vivió una tarde de intensidad y triunfos en la que David de Miranda firmó una actuación rotunda que le llevó a cortar cuatro orejas y salir a hombros, dejando claro que atraviesa un momento de ambición y firmeza que lo sitúa en la órbita de las grandes figuras. Compartió salida triunfal con el joven Manuel Quintana, que dejó una grata impresión, mientras que Alejandro Talavante paseó una oreja y se vio privado de un premio mayor en su primero.
La actuación de David de Miranda tuvo un punto de inflexión en su primero, un toro que lo arrolló de forma violenta durante el saludo capotero, en un momento de gran tensión. Lejos de amilanarse, el torero de Trigueros se repuso para firmar una faena de mucho poder y mando, imponiéndose a un animal complicado que se metía por dentro. Ligó tandas por ambos pitones, con trazo largo y mucho ajuste, rematando con unas manoletinas muy ceñidas antes de una estocada fulminante que le valió las dos orejas.
Con la Puerta Grande ya encarrilada, el quinto fue el escenario de una de las faenas más completas de la tarde. De Miranda se jugó la vida en cada muletazo, construyendo una labor de gran reunión y profundidad por ambos pitones. El final, en terrenos de cercanías, terminó de encender a los tendidos, que se pusieron en pie ante una actuación de gran dimensión, premiada con otras dos orejas.
Manuel Quintana, por su parte, dejó una excelente carta de presentación. En el tercero, un sobrero de Domingo Hernández tras la devolución del titular, mostró su concepto en una faena de gusto y temple, destacando especialmente al natural, lo que le valió una oreja. Cerró el festejo reafirmando su personalidad, conectando con el público en una labor que volvió a ser premiada con otro trofeo, lo que le permitió acompañar a De Miranda en la salida a hombros.
En cuanto a Alejandro Talavante, su primero fue un toro colaborador con el que construyó una faena de buen nivel, con momentos destacados por el pitón derecho y un ceñido quite por chicuelinas. Tras la estocada, el público pidió mayoritariamente la oreja, pero el presidente no atendió la petición, quedando todo en una ovación. En el cuarto, ante un toro noble pero falto de raza, el extremeño tiró de oficio y calidad para firmar una faena de mérito, logrando finalmente cortar una oreja.
Una tarde marcada por el vendaval de triunfos de David de Miranda y la confirmación de Manuel Quintana, en un festejo que dejó patente la ambición de ambos y el alto nivel del toreo desplegado en Pozoblanco.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Pozoblanco, Córdoba – Corrida de la Primavera. Más de media entrada. Toros y novillos (3º bis y 6º) de Domingo Hernández, bien presentados en líneas generales y desiguales en el juego en su conjunto.
• ALEJANDRO TALAVANTE, ovación tras petición de oreja y oreja
• DAVID DE MIRANDA, dos orejas y dos orejas
• MANUEL QUINTANA, oreja tras aviso y oreja tras dos avisos
Incidencias: Al finalizar el paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional de España.










