El maestro Curro Romero, de 91 años, evoluciona de manera favorable tras su ingreso hospitalario y ha pasado a planta en el Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla. El diestro fue hospitalizado a raíz de una neumonía post-COVID que, unida a una bajada de tensión, obligó a los médicos a mantenerlo bajo estrecha vigilancia en los últimos días.
Fuentes cercanas al «Faraón de Camas» han señalado que su estado es estable y que se encuentra animado, lo que ha permitido su traslado desde la unidad de observación a una habitación en planta. Los profesionales sanitarios continúan pendientes de su evolución, aunque no descartan que en los próximos días pueda recibir el alta, siempre en función de cómo responda al tratamiento.
El histórico toreo, uno de los grandes referentes de la tauromaqui del siglo XX, afronta así un nuevo reto de salud apenas un año después de que sufriera una fractura de cadera. La noticia ha generado numerosas muestras de cariño y apoyo por parte de aficionados y compañetos del mundo taurino, que celebran su mejoría.









