La temporada de Curro Durán echará a andar hoy sábado en Ubrique junto a El Fandi y Antonio Ferrera. El torero utrerano afronta un nuevo año cargado de ilusión tras su paso por México y reivindica más oportunidades para los jóvenes que vienen apretando fuerte.
¿Cómo te encuentras actualmente y qué sensaciones te ha dejado tu paso por México y la preparación para la temporada?
Me encuentro muy bien y muy contento de comenzar la temporada aquí en España. Las sensaciones de mi paso por México han sido bastante positivas. La primera corrida salió todo a pedir de boca: al primer toro le corté dos orejas y al segundo lo indulté, fue una presentación soñada para cualquier torero. La segunda corrida no dio opciones de triunfo ni a mí ni a mis compañeros, pero el balance general es muy positivo y vengo con mucha ilusión y motivación.
Ubrique este sábado junto a El Fandi y Ferrera. Se tuvo que cambiar de cartel y de fecha. ¿Cómo llevas la preparación de la tarde?
Sí, el cartel y la fecha tuvieron que cambiarse porque Ubrique fue una de las localidades más castigadas por las lluvias este invierno y hubo que buscar una nueva fecha para que el pueblo pudiera recuperarse. Al cambiarla, algunos compañeros tenían otros compromisos y se optó por un nuevo cartel, y hacer el cambio para que se pudiera dar. Para mí es un orgullo compartir cartel con figuras como El Fandi y Ferrera, toreros con más de veinte años de alternativa, que siguen demostrando una enorme afición, profesionalidad y ambición.
¿Está previsto que torees próximamente en otras plazas o en tu pueblo, Utrera?
De momento no hay nada cerrado, aunque imagino que en septiembre podrá salir alguna cosa, y en agosto también. Y ojalá también en Utrera. Torear en mi pueblo siempre me hace muchísima ilusión. Tengo esa espina clavada porque desde que tomé la alternativa es el único sitio donde todavía no he salido a hombros, todas las demás tardes he salido a hombros, excepto en Utrera así que tengo esa espina clavada.
¿Has recibido llamadas de otros empresarios?
La verdad es que no hemos recibido llamadas de ninguna otra empresa. Seguimos esperando y luchando. Es complicado abrirse paso sin pisar plazas como Sevilla o Madrid, pero afortunadamente estoy toreando gracias a la empresa que crearon mi tío y mi padre, y eso me sirve de preparación y de rodaje para cuando lleguen plazas de esa categoría, estar preparado para dar la cara.
¿Qué objetivos te marcas para esta temporada?
El objetivo es torear lo máximo posible, seguir creciendo como torero, madurando y disfrutando delante del toro, es lo más importante. Al final, cuando uno disfruta en la plaza es cuando más transmite al público. Quiero seguir cogiendo oficio y rodaje para continuar evolucionando y cuando lleguen las tardes importantes estara preparado para la ocasión.
¿Qué le pedirías al aficionado y a las empresas?
A los aficionados les pediría que sigan yendo a la plaza, porque la afluencia de público está creciendo y eso es muy positivo para la fiesta. Que vayan a disfrutar de una tarde de toros. Y a las empresas, que sigan contando con los toreros jóvenes, hay muchas empresas que están contando con toreros jóvenes. Es importante que haya relevo generacional y que los nuevos nombres puedan darse a conocer en carteles importantes.
¿Deben dar más oportunidades a los toreros con pocos años de alternativa?
Creo que en los últimos años se ha avanzado bastante y hay empresas que sí están dando oportunidades a los jóvenes que triunfan. Eso es muy positivo para la fiesta. Los toreros jóvenes necesitan entrar en carteles de figuras para hacerse un nombre y para que el gran público los conozca.
¿Se acordará el año que viene el empresario de Sevilla de que en Utrera hay un torero que cortó dos orejas como novillero con caballos en esa plaza?
Pues sí, como bien dices, dos años seguidos cortando orejas como novillero en Sevilla y venía prácticamente desahuciado por la pandemia, casi tres años sin torear nada. En Sevilla corté una oreja; al año siguiente me repitieron y volví a cortar otra oreja. Me negaron una oreja en el segundo novillo por un efecto óptico y una mala interpretación del presidente, que creyó que había sido una estocada caída cuando la espada resbaló y ni siquiera llegó a entrar en el toro.
La gente pidió la oreja con muchísima fuerza, pero el presidente no la concedió y me quedé dando dos vueltas al ruedo de forma incomprensible. Al año siguiente no tomé la alternativa en Sevilla después de haber sido declarado triunfador de los novilleros por la Peña de los Trece..
La verdad es que este año tenía la esperanza de torear en Sevilla porque había sido uno de los toreros jóvenes sevillanos que más había toreado, pero finalmente no ha podido ser. Aun así, seguiremos preparándonos, entrenando y triunfando para que nos abran la puerta, que al final es la única forma de conseguirlo. Esperemos que el año que viene sea.
¿Algo que le quieras decir a la afición?
Que vayan a la plaza, que disfruten y que vivan esta Fiesta, porque es la más bonita del mundo y no hay ninguna igual en cuanto a emociones. La única manera de defenderla es apoyándola yendo a los toros.










