Por R. Florido
Los años pasan, las cosechas también. Hay algunas que son fructíferas y otras que se ven perjudicadas por factores externos. Sacamos pecho cada vez que la FTL publica año tras año los espectaculares números de la tauromaquia. Más festejos, más público. Nuestra fiesta goza de buena salud, sin embargo, en casos contados, la ecuación no sale.
Son Córdoba y Bilbao dos de los feudos donde las cosechas no prosperan. En el califato del toreo son varias las razones por las que año tras año se ven los tendidos vacíos, hasta el propio empresario ha colocado varias pancartas para adornar la ausencia de público de las gradas, pero… ¿Es todo culpa de Garzón?
Vamos a analizar las razones por las que la feria de Córdoba no prospera:
1.La Propiedad. El gran handicap para cualquier empresario que se preste a gestionar el Coso de los Califas. La plaza es de titularidad privada y el mejor tendido de la plaza se reserva para ellos. El empresario no vende ninguna entrada en esa zona, que sería la más cara, y por tanto, la más rentable para amortizar los gastos de la tarde.
2.El aforo. Cerca de 17.000 localidades puede haber en la plaza. Sería aforo y medio de la Maestranza de Sevilla. Muy grande para Córdoba.
3.Feria de Córdoba. Hay 5 kilómetros desde la plaza de toros a la feria. Un paseo que a muchos se le hace muy largo. Quién sabe si estuviera la feria al lado mejoraría la cosa.
4.El Cordobés cumplió ya 90 años. Fue el que inauguró la plaza. Quizás se hizo tan grande porque se pensó que vendrían más toreros como Manuel Benítez. Sin embargo, pese a vivir una edad dorada novilleril con Finito y Chiquilín, no han salido más toreros cordobeses que llenen la plaza e ilusionen.
5.El Coso de los Tejares. El gran fallo. Tenían ya una plaza idónea. Rondaba las 9.000 localidades, en el centro neurálgico de la ciudad. Rodeada de ambiente, se pensó que la plaza quedaría pequeña. Se equivocaron. Hoy sólo queda un azulejo y unas palmeras que han ido creciendo conforme a la afición que ha ido bajando.
6.Córdoba como referencia taurina. El aficionado cordobés siempre ha sido muy de sus toreros. En la historia del toreo, muchos de los mejores han sido de Córdoba. El califato es un pilar dentro de la historia del toreo. El problema es que no hay ningún torero cordobés actual con carisma para llevar a paisanos a la plaza de su ciudad. En tiempos de hooligans, llegan los aguadistas, los orteguistas o los morantistas, pero no hay ningún partido político que represente a los cordobeses. Por el momento, veremos si Manuel Quintana o Manuel Román lo consiguen. Para ser cordobés y mandar en el mundo del toro te debes llamar Manuel o Rafael.
7.La idiosincracia del cordobés. No les presentan una feria atractiva desde hace un tiempo. Además, han perdido toda seña de identidad que tenían.
8.El barrio de Ciudad Jardín. Sin estética, con poca presencia taurina. Hay pocas peñas o tabernas con decoracióm taurina. Barrio de estudiantes y de inmigrantes. No invita a hacer una previa de toros o a quedarte después de la plaza a hablar si la faena era de dos o no.
9.El toro. No entiendo la presentación de éstos. Hay veces que dejan mucho que desear. El público se cansa.
10.Las empresas. Lances de Futuro no apuesta. El público no responde. Es la pescadilla que se muerde la cola. No culpo a Lances, ni tampoco al cordobés. Pero es responsabilidad de la empresa cambiar esta inercia.
11.La propiedad 2.0. No sólo alquila la plaza a la misma empresa de toros a la que también pide entradas gratuitas y le cobra un alquiler, también lo hace a empresarios de la industria musical. Es por ello que la fecha en la que se pueden organizar festejos es muy limitada. Ni festejos en verano nocturnos, ni festejos a final de temporada. Hay escenarios montados. Otra soga que también limita a Garzón.
12.El lastre. Año tras año, feria tras feria, es complicado sacar conclusiones positivas. Se debilita al que repite. Veníamos de dos últimos años buenos, este 2026 sin Morante, sin Roca Rey y de nuevo sin genge en la plaza.
13.Promoción mejorable.
14.Córdoba en mayo. Muchísimas alternativas de ocio y culturales. Que si las cruces, que si los patios, que si la feria. La gente sale a la calle a gastar dinero. Prioriza sus preferencias porque el dinero es limitado. Para qué gastar 40€ para salir enfadado de la plaza, si te lo puedes gastar en la feria.
No todo es culpa de Garzón, pero sí que está en su mano el hecho de que la inercia negativa cambie. Dar toros en Córdoba, como veréis, no es fácil. Ojalá salga otro Cordobés, un torero mesiniánico que haga que todo mejore. Mientras tanto, a seguir intentando mejorar. Toro a toro, tarde a tarde.









