Borja Jiménez inauguró la tarde cortando la primera oreja del festejo tras enfrentarse a un ejemplar de Pedraza de Yeltes con movilidad, aunque escasa transmisión. El sevillano puso todo lo que le faltó al animal, logrando tandas estimables por ambos pitones, especialmente al natural derecho, donde llegaron los pasajes de mayor calado. Mató con eficacia y paseó una oreja tras aviso.
El segundo de la tarde tuvo que ser devuelto después de perder las manos en varias ocasiones, saliendo en su lugar un sobrero de José Cruz. Clemente se encontró con un toro violento y de comportamiento incómodo. El francés no perdió nunca la compostura e intentó someterlo con suavidad y oficio, pero el astado respondió siempre de mala manera, soltando la cara en cada embroque. Silencio tras aviso.
Borja Jiménez volvió a dejar patente su disposición ante un Pedraza que se vino abajo demasiado pronto. El sevillano consiguió arrancarle muletazos de mérito aislados, uno a uno, aunque la falta de fondo del animal impidió que la faena terminara de romper. Silencio tras aviso.
Tampoco ofreció opciones el cuarto de la tarde, otro ejemplar justo de fuerzas y sin apenas recorrido. Clemente trató de construir faena a base de paciencia y firmeza, dándole tiempos y buscando extraer algún muletazo limpio, pero el toro nunca respondió. Todo quedó en silencio.
El quinto fue el toro con más posibilidades del envío y Borja Jiménez lo aprovechó para firmar los momentos más ligados de su actuación. El diestro logró acoplarse bien al animal, dejando series de mérito sobre todo por el pitón derecho. Cuando parecía tener asegurado el trofeo, el fallo con la espada enfrió la petición y todo quedó en una vuelta al ruedo.
El cierre de la Feria de Pentecostés llegó con un toro manejable al que Clemente entendió a la perfección. El francés cuajó una labor de buen gusto y conexión con los tendidos, destacando varias tandas templadas y ligadas por la derecha. Un cambio de mano ejecutado con enorme lentitud levantó al coliseo de sus asientos. Remató su actuación de una estocada casi entera y muy efectiva, cortando así una oreja.
Ficha del festejo:
Plaza de toros de Nimes. Último festejo de la Feria de Pentecostés 2026. Dos tercios de entrada. Se lidiaron toros de Pedraza de Yeltes y un sobrero de José Cruz (2º bis).
• Borja Jiménez: oreja tras aviso, silencio tras aviso y vuelta al ruedo.
• Clemente: silencio tras aviso, silencio y oreja.









