El matador de toros Borja Jiménez fue uno de los protagonistas en la jornada celebrada ayer en Sevilla, al participar en el tradicional acto de fundido de velas rizadas del palio de la Virgen del Refugio, en la sede de la Hermandad de San Bernardo, templo en el que el torero fue bautizado.
El acto, de carácter íntimo y gran carga simbólica, fue organizado por la hermandad, históricamente vinculada al mundo del toro y considerada una de las corporaciones de referencia dentro de la Semana Santa sevillana. La cita reunió a diversas personalidades del ámbito social, cultural e institucional, en un entorno que cada año reconoce a figuras estrechamente relacionadas con la corporación del Miércoles Santo.
La Hermandad de San Bernardo mantiene desde sus orígenes una fuerte conexión con la tauromaquia, un vínculo que volvió a evidenciarse con la presencia de Borja Jiménez en este acto de especial significado devocional y tradicional.
La participación del diestro refuerza así la relación histórica entre la hermandad y el mundo del toro, en un contexto en el que la tradición religiosa y la cultura taurina vuelven a entrelazarse en el corazón de la Semana Santa de Sevilla.









